Caso Ayotzinapa: Sheinbaum ofrece diálogo para el regreso de exintegrantes del GIEI
Ángela Buitrago y Carlos Beristáin dejaron el país en 2023 por la falta de voluntad y cooperación del gobierno.
La presidenta Claudia Sheinbaum se mostró dispuesta a dialogar con dos exintegrantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) en vías de concretar su reincorporación a las investigaciones del caso Ayotzinapa. Así lo revelaron padres de familia de los 43 normalistas que asistieron a su sexta reunión con la mandataria.
Mario González, padre de César Manuel González Hernández, detalló ante medios de comunicación que el único avance significativo ha sido la disposición para buscar a Ángela Buitrago y Carlos Beristáin, exintegrantes del GIEI que dejaron el país en 2023 e invitarlos a incorporarse a la nueva etapa de investigación.
Por la mañana, la presidenta Claudia Sheinbaum matizó y afirmó que el GIEI ya no existe, sin embargo, cedió ante las peticiones de las familias para que los dos investigadores retomen sus actividades, las cuales suspendieron hace dos años por la falta de voluntad política para abrir archivos militares de inteligencia.
“Lo que quedamos ayer es que Arturo Medina, subsecretario de Derechos Humanos, se iba a comunicar con dos personas que pertenecieron al GIEI para ver en qué condiciones… para ver si les interesa regresar”, indicó Sheinbaum sobre los acuerdos en la reunión.
Aunque los padres de los normalistas consideran mínimas las detenciones recientes de personajes vinculados al caso (en específico operadores menores de Guerreros Unidos), la presidenta sostuvo el carácter científico de la investigación basada en análisis telefónicos con nuevas herramientas.
GIEI, un auxiliar de investigación incómodo para dos sexenios
El GIEI llegó a México en marzo de 2025, después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictara una medida cautelar para que un organismo independiente y autónomo coadyuvara en las investigaciones a cargo entonces de la Procuraduría General de la República (PGR), encabezada por Jesús Murillo Karam y con Tomás Zerón de Lucio como titular de la Agencia de Investigación Criminal (AIC).
Sin embargo, los dos primeros informes del GIEI demostraron con rigurosidad que las conclusiones apresuradas a las que llegó la PRG-AIC (la incineración de cuerpos de normalistas en el basurero de Cocula y el hallazgo de una bolsa con restos en el río San Juan) habían sido un montaje orquestado en vías para cerrar el caso, esa versión fue conocida como “Verdad histórica” en el sexenio de Enrique Peña Nieto.
A esas revelaciones siguieron intentos públicos de desacreditar al GIEI, hostigamiento contra sus integrantes e incluso, un plan castrense para insertar “líneas de comunicación contra personas integrantes del GIEI” además, en contra de las acciones de Vidulfo Rosales, Felipe de la Cruz y Omar Vázquez Arellano, entonces líderes del movimiento.

Omar Gómez Trejo, exfiscal especial del caso, fungió inicialmente como secretario técnico del GIEI y según su testimonio, a las reuniones que acudía con los expertos debían dejar sus teléfonos celulares en el refrigerador por sospechas de espionaje, las cuales se confirmaron años después con la investigación Pegasus Project.
Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia, el GIEI volvió a México para colaborar con la Unidad Especial de Investigación y Litigio del Caso Ayotzinapa (UEILCA) y con la Comisión de la Verdad y Acceso a la Justicia (CoVAJ), por lo que generan durante tres años cuatro informes más.
Sin embargo, los avances en las líneas de investigación dirigidas a los militares, la opacidad respecto a 800 folios de inteligencia y la exhibición del papel de la Secretaría de Marina en la “Verdad histórica” terminaron por tensar la relación con el gobierno mexicano.

Gómez Trejo, pilar de la investigación, dejó su cargo UEILCA, después de una operación para “dinamitar” el caso en septiembre de 2022. Tiempo después López Obrador afirmó que desconfiaba del GIEI y acusó injerencismo extranjero mediante la CIDH.
Hoy, con López Obrador fuera del poder y tras un año de gobierno de Claudia Sheinbaum, el nuevo contacto con investigadores del GIEI significa para los padres el único avance real en la investigación que lleva más de una década.





