Grok, el chatbot de Elon Musk, está siendo usado para desnudar a mujeres
La IA de Elon Musk genera deepfakes de mujeres e incluso de niñas y niños en ropa interior o en situaciones sexuales.
Usuarias de la red social X han denunciado que Grok, la inteligencia artificial de la plataforma propiedad de Elon Musk, permite modificar fotografías de mujeres quitándoles la ropa sin su consentimiento.
Las quejas revivieron los primeros días de 2026, pues esta práctica ya se había denunciado desde el año pasado. El OECD Artificial Intelligence Policy Observatory alertó en mayo que los usuarios de Grok estaban usando el chatbot para generar deepfakes de mujeres (incluso menores de edad) en bikini y con lencería, algo que aunque no muestra desnudez explícita sí constituye una vulneración a la privacidad y una agresión sexual.
Uno de los casos más virales es el de la periodista Samantha Smith, quien denunció como un usuario de X le pidió a Grok que le quitara la ropa. El chatbot editó una fotografía de Smith sacada de sus redes sociales y la regeneró con ropa interior.

A la denuncia de Smith se han sumado otras usuarias de la red social y personalidades públicas que se han encontrado con sus fotografías sexualizadas sin su consentimiento.
Hasta este momento, ni xAI (empresa desarrolladora de Grok) ni el magnate Elon Musk se han pronunciado debidamente por los incidentes. El año pasado, tras la polémica inicial por deepfakes sexuales, xAI presentó dos chatbots orientados a las conversaciones eróticas y con la capacidad de “desnudarse” para el usuario.

Ante las preocupaciones de las mujeres que cuentan con redes sociales y fotografías públicas en la red, usuarios de X han difundido opciones para mitigar los impactos de un contenido generado por IA sin consentimiento, por ejemplo, registrar los materiales en StopNCII.org (Stop Non-Consensual Intimate Image Abuse), plataforma operada por la Revenge Porn Helpline y que ayuda a mujeres a remover de internet imágenes íntimas.
Los usos de la IA para generar contenidos sexuales y vulnerar a las mujeres no es nuevo. Desde el uso intensivo de chatbots en esta década, en todo el mundo se han registrado casos de contenidos íntimos no consensuados difundidos y hasta vendidos en comunidades digitales.





