“Juntos somos América”, dice Bad Bunny al mundo desde el Super Bowl
Bad Bunny concluyó su presentación con mensajes políticos, pero sin alusiones explícitas, a la administración Trump y su política migratoria.
“Benito Antonio Martínez Ocasio presenta el espectáculo de medio tiempo del Super Tazón”.
Estas palabras en español aparecieron en millones de pantallas alrededor del mundo este domingo 8 de febrero, al inicio de la actuación del reggaetonero Bad Bunny, quien a lo largo de 13 minutos interpretó un cancionero con una marcada identidad latina y culminó con mensajes políticos.

FOTO: NFL
El intérprete puertorriqueño fue el encargado del espectáculo de medio tiempo de la final de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), un encuentro entre los Patriotas de Nueva Inglaterra y los Halcones de Seattle en el Levi’s Stadium de California. Se trata de un evento de larga tradición e impacto cultural en Estados Unidos y el mundo.
Bad Bunny llegó al Super Bowl tras ganar tres premios Grammy la semana pasada y después de emitir un mensaje en rechazo al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), agencia migratoria que ha deportado a miles de latinos desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump.
“Seguimos aquí”
En un acto que repasó sus éxitos, reproducidos millones de veces en plataformas musicales, el artista de 31 años apareció con una playera deportiva blanca y abrazando un balón de futbol americano.
Arrancó con “Tití me preguntó” entre referencias a su natal Puerto Rico (carritos de piragua, campesinos con sombreros de palma y puestos ambulantes). Siguió con “Yo perreo sola” encima de la “casita”, escenario icónico de su última gira en Latinoamérica y Lady Gaga apareció al cantar una versión salsa de su tema Die With a Smile que antecedió a “BAILE INoLVIDABLE”, en una boda con símbolos comunes de las fiestas latinas y continuó con fragmentos de “NUEVAYoL”, para después entregar su Grammy a una versión infantil de él, interpretada por el niño actor Lincoln Fox.
Las estrofas de “LO QUE LE PASÓ A HAWAii” fueron entonadas por su connacional Ricky Martin y él interpretó “El Apagón”, ambos temas con temáticas de denuncia social contra los procesos de gentrificación y la privatización de territorios.
Cerró con la tradicional frase “God Bless America”, posteriormente mencionó a los países del continente: “Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Brasil, Colombia, Venezuela, Guyana, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Hondura, El Salvador , Guatemala, México, Cuba, República Dominicana, Jamaica, Haití, Las Antillas, United States, Canadá and my motherland, mi patria, Puerto Rico”.
“Seguimos aquí”, concluyó mientras una pantalla en lo alto del estadio exhibió el llamado que hizo al recibir su Grammy: “Lo único más poderoso que el odio es el amor” y mostró a la cámara la inscripción del balón: “Juntos somos América”, para finalizar en un ambiente festivo con el coro de “DtMF”.
La reacción furibunda de Trump
Después de la actuación, el presidente Donald Trump, sin ser aludido directamente, reaccionó de forma negativa: “No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia. Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven desde todo Estados Unidos y el mundo”, escribió el mandatario en su plataforma Truth Social.

Las críticas de Trump llegan en medio de tensiones por las redadas en el estado de Minnesota a cargo de ICE -las cuales han cobrado la vida de dos ciudadanos estadunidenses- y tras las nuevas revelaciones de los archivos del caso Jeffrey Epstein, depredador sexual de menores y viejo amigo del presidente.
Semanas antes, Trump ya había manifestado su molestia ante la selección de Bad Bunny para el espectáculo de medio tiempo, así como del grupo Green Day, encargado de abrir la final del campeonato. En su oportunidad, los músicos interpretaron “American Idiot”, tema compuesto en el contexto de la invasión a Irak por parte de George W. Bush tras los atentados del 9/11.





