Los crímenes de Epstein, de lesa humanidad, concluyen expertos independeintes de la ONU
La ONU advierte que crímenes de la red Epstein, por su carácter sistemático, "pueden cumplir el umbral legal de crímenes de lesa humanidad"
Los crímenes documentados en los denominados Archivos Epstein, publicados el pasado 30 de enero por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, alcanzan una magnitud y un carácter sistemático tales que “pueden cumplir razonablemente el umbral legal de crímenes contra la humanidad”, advirtieron nueve relatores y expertos independientes designados por el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas.
En un comunicado difundido desde Ginebra, los especialistas de la ONU señalaron que los materiales vinculados al hoy fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein contienen evidencia “perturbadora y creíble” de abusos que trascienden lo individual para configurar un patrón de atrocidades que pueden ser calificados como crímenes de lesa humanidad.
Entre los actos documentados figuran la esclavitud sexual, la violencia reproductiva, la desaparición forzada, la tortura, los tratos inhumanos y degradantes, y el feminicidio.
“Tan grave es la escala, la naturaleza, el carácter sistemático y el alcance transnacional de estas atrocidades contra mujeres y niñas, que varias de ellas pueden cumplir razonablemente el umbral legal de crímenes contra la humanidad”.
Epstein: un archivo infame
Los archivos, cuya divulgación fue posible gracias a la Ley de Transparencia de Archivos Epstein, firmada el 19 de noviembre de 2025 con amplio respaldo bipartidista en el Congreso estadounidense, comprenden más de tres millones de páginas, dos mil vídeos y 180 mil imágenes. El material ha sacudido a la opinión pública por las revelaciones sobre una red que, según los relatores, “sugiere la existencia de una empresa criminal global”.

Los crímenes, explicaron los expertos, no ocurrieron en el vacío. Fueron perpetrados “contra un trasfondo de creencias supremacistas, racismo, corrupción, misoginia extrema y la mercantilización y deshumanización de mujeres y niñas de diferentes partes del mundo”. Este entorno, añadieron, permitió que la red operara durante años con un nivel de impunidad que ahora resulta “aterrador” para la comunidad internacional.
Bajo el derecho penal internacional, un acto constituye un crimen de lesa humanidad cuando se comete como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil, y con conocimiento de dicho ataque. Los expertos de la ONU subrayan que los patrones descritos en los archivos Epstein podrían cumplir con este umbral, por lo que deben ser investigados y, en su caso, enjuiciados por todos los tribunales nacionales e internacionales competentes como crímenes de lesa humanidad.
Errores graves que exponen a las víctimas
A pesar de la relevancia de la desclasificación, los relatores expresaron su profunda preocupación por lo que calificaron como “graves errores” en el proceso de divulgación. La publicación incluyó información sensible de las víctimas debido a fallos en la redacción de los documentos, lo que ha puesto en riesgo su seguridad y dignidad. En los archivos divulgados hasta ahora se ha identificado a más de mil 200 víctimas.
“El hecho de no proteger su privacidad las expone al riesgo de represalias y estigmatización”, advirtieron los expertos, entre los que figuran Reem Alsalem, relatora especial sobre la violencia contra la mujer; Ana Brian Nougrères, relatora especial sobre el derecho a la privacidad; y Gina Romero, relatora especial sobre la libertad de reunión y asociación.
Las sobrevivientes, que han alzado la voz a un costo personal significativo, describen el proceso como una forma de “manipulación psicológica institucional”, según recogieron los relatores tras reunirse con algunas de ellas. “La renuencia a revelar toda la información o a ampliar las investigaciones ha hecho que muchas sobrevivientes se sientan retraumatizadas”, señalaron.
Cuentas pendientes de los Archivos Epstein
Los expertos también recordaron que, aunque la asociada de Epstein, Ghislaine Maxwell, fue condenada en 2021 a 20 años de prisión por tráfico sexual y otros delitos, persisten preguntas sin respuesta sobre la posible participación de otras personas, las estructuras financieras que sostenían la red y sus dimensiones transnacionales. Epstein fue encontrado sin vida en su celda de una cárcel neoyorquina en agosto de 2019, en un hecho dictaminado como suicidio, mientras enfrentaba cargos federales por tráfico sexual de menores.
Ante este panorama, los relatores hicieron un llamamiento urgente a los gobiernos para que actúen con determinación. “Cualquier sugerencia de que es hora de dejar atrás los archivos Epstein es inaceptable. Representa un fracaso de la responsabilidad hacia las víctimas”, afirmaron.
Los expertos exigieron que se lleven a cabo investigaciones independientes, exhaustivas e imparciales que permitan determinar cómo fue posible que estos crímenes se cometieran durante tanto tiempo sin que las autoridades actuaran. También instaron a eliminar los obstáculos legales, como los plazos de prescripción, que podrían impedir el procesamiento de los responsables.
“Las renuncias de personas implicadas por sí solas no son un sustituto adecuado de la responsabilidad penal”, subrayaron los relatores, quienes no obstante reconocieron y celebraron los pasos dados por algunos gobiernos para investigar a funcionarios y particulares mencionados en los archivos.
El comunicado de los expertos concluye con una advertencia que resuena más allá del caso Epstein: “Es imperativo que los gobiernos actúen de manera decisiva para responsabilizar a los perpetradores. Nadie es demasiado rico o demasiado poderoso para estar por encima de la ley”.





