Natalia Lane consigue sentencia histórica por tentativa de transfeminicidio
Natalia Lane logra la primera sentencia por intento de transfeminicidio en América Latina, cuatro años después de ser acuchillada.
Natalia Lane es periodista, trabajadora sexual y activista. También es una mujer que lleva cuatro años tomando antidepresivos, asistiendo a terapias y sometiéndose a cirugías para borrar las marcas que un cuchillo dejó en su nuca, su mejilla y su mano. Este lunes, al salir del Reclusorio Preventivo Varonil Sur en Xochimilco, Natalia Lane se convirtió en la primera mujer trans aún viva en lograr una sentencia por un intento de transfeminicidio en toda América Latina.
El fallo, dictado por el juez Agustín Moreno Gaspar, declaró culpable a Alejandro “N” de tentativa de feminicidio contra Lane. La agresión ocurrió en enero de 2022, dos años antes de que la Ciudad de México tipificara el transfeminicidio como delito autónomo. El mismo juzgador absolvió al acusado de dos de las tres agresiones contra empleados del hotel que auxiliaron a la activista.
“Hoy nos devolvieron un poquito de esperanza”, declaró Lane ante decenas de activistas que coreaban “¡Alejandro, culpable!” y “¡Aquí está la resistencia trans!”.

Foto: Haarón Álvarez, Cuartoscuro
El ataque y las heridas que no se ven
Ocurrió la noche del 15 de enero, 2022, quizá la madrugada del 16. Alejandro “N” acuchilló a Lane en una habitación del Hotel Diana, ubicado sobre Calzada de Tlalpan, en la alcaldía Benito Juárez. La agresión ocurrió después de que el hombre contratara sus servicios sexuales. El ahora acusado también hirió a tres empleados del establecimiento que acudieron a auxiliar a la activista.
En un texto escrito por la misma Natalia en Volcánicas en noviembre de 2025, describió las consecuencias de aquella noche como algo que “ni siquiera hay forma de apalabrar”. Ha vivido con ataques de pánico, insomnio, hipotiroidismo, estrés postraumático y episodios de depresión. Además, el tejido cicatrizal en sus heridas le dejó fibrosis permanente.
“Mi vida no ha vuelto a ser la misma”, escribió entonces. “Medicamentos psiquiátricos, decenas de terapias, años de depresión, dos cirugías para borrar cicatrices y seguimos en el mismo lugar: no hay sentencia ni reparación”
Hoy, la historia ha dado un vuelco a su favor.

Foto: Haarón Álvarez, Cuartoscuro
Cuatro años de obstáculos judiciales
La lucha de Lane no fue solo contra su agresor. También enfrentó un sistema judicial que califica como lento, negligente y revictimizante. Una serie de amparos interpuestos por la defensa de Alejandro “N” dilataron el proceso por cuatro años. El juicio no comenzó hasta enero de 2025.
La activista interpuso dos quejas ante la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México por violencia institucional y revictimización. Además, el padre de su agresor la denunció por supuestas amenazas. El colectivo antifeminista “No Más Presos Inocentes” lanzó una campaña para criminalizarla por su trabajo sexual, difundiendo información falsa en redes sociales y acusándola sin sustento de pertenecer a una banda delictiva.

CDMX, 16 de enero, 2025.– Integrantes de colectivos trans destruyeron puertas y mobiliario de uno de los edificios del Poder Judicial, luego de que familiares de su agresor impulsaran una campaña que la criminalizaba al tiempo que los juzgados abrían la posibilidad de dejar en libertad a su agresor.
Foto: Daniel Augusto, Cuartoscuro
“Pasé de ser una sobreviviente a ser la agresora”, escribió Lane en su testimonio para Volcánicas. “Me convertí en mala víctima porque esas no son las formas”.
El fallo del juz Moreno Gaspar
Este lunes, tras más de cinco horas de audiencia, el juez Agustín Moreno Gaspar —el mismo que juzgó el caso del feminicidio de la niña Fátima en 2020— emitió una resolución mixta. Declaró a Alejandro “N” culpable de tentativa de feminicidio contra Natalia Lane. Sin embargo, aclaró que en el momento de la agresión, ocurrida en enero de 2022, el transfeminicidio aún no estaba tipificado en la Ciudad de México. Ese delito se reconoce y castiga en la capital desde 2024.
El juzgador también declaró al detenido culpable de lesiones calificadas contra uno de los tres empleados del Hotel Diana. Pero lo absolvió de las agresiones contra los otros dos trabajadores. La abogada de Lane, Betsabé Berber, explicó que la absolución se debió a falta de pruebas.
“El juez determinó que no había elementos, por lo que hace a la tentativa de homicidio en el caso de JBL. Y de las otras dos víctimas no hay elementos siquiera para una reclasificación del delito”, declaró Berber.
En una declaración recabada por el reportero Iván Ortiz para el diario La Razón, León Padilla, integrante de la organización Lleca, dedicada a la atención de personas LGBTTTIQ+ y mujeres en situación de calle, subrayó la relevancia del momento: “Este momento es histórico no sólo para las mujeres trans de México, sino para cualquier persona LGBTTTIQ+”.
Natalia Lane y una sentencia que marca un precedente
El caso es el primero en ser judicializado como tentativa de transfeminicidio contra una trabajadora sexual en México. De acuerdo con el proceso legal que culminó este lunes, Natalia Lane se convirtió en la primera mujer trans aún viva en alcanzar una sentencia por un intento de transfeminicidio en toda América Latina.
La Ciudad de México tipificó el transfeminicidio en 2024 y estableció penas de hasta 70 años de prisión. Sin embargo, a nivel federal el delito aún no está reconocido. Hasta ahora, solo cinco entidades lo han tipificado: Nayarit, Ciudad de México, Campeche, Estado de México y Baja California.
El contexto regional es alarmante. De octubre de 2023 a septiembre de 2024, México fue el segundo país con mayor índice de transfeminicidios en América Latina, con 71 casos registrados. Solo Brasil superó esa cifra, con 106. Colombia ocupó el tercer lugar, con 25. En la Ciudad de México, la organización Letra Ese reportó 11 transfeminicidios durante 2024.
La colectiva Transcontingenta registró 32 transfeminicidios en México en 2025. Las activistas señalan que no existe un registro oficial preciso porque falta un mecanismo federal para contabilizar crímenes de odio por orientación o identidad de género.
Caso Natalia Lane: ¿qué sigue después de la sentencia?
La sentencia no está terminada. El juez Agustín Moreno Gaspar dictará en una audiencia posterior el número de años que Alejandro “N” pasará en prisión, así como las posibles medidas de reparación para Natalia Lane.
El Código Penal de la Ciudad de México establece que la pena por feminicidio en grado de tentativa va de los 11 años, ocho meses, a los 46 años y ocho meses en prisión. En el caso de las lesiones calificadas, la pena va de los cinco meses a los 13 años y cuatro meses, dependiendo del grado de la lesión. De modo que la sentencia contra Alejandro “N” por la tentativa de transfeminicidio de Natalia Lane puede ser de 12 años y un mes de cárcel como mínimo y hasta 60 años como máximo.

Lane lo resumió con claridad al salir del reclusorio: “Falta que logremos una sentencia condenatoria, falta que accedamos a una reparación del daño y ésta no sólo pensándola en términos económicos, sino en que ninguna carpeta de investigación de una trabajadora sexual o de una transexual termine sepultada entre los archivos que están en estas oficinas”.
Natalia Lane fue enfática sobre el origen de su victoria judicial, según las palabras recabadas por el diario La Razón: “Hoy el fallo que me dio el juez, como sobreviviente de feminicidio, no me lo dio el Estado. Me lo di yo, me lo dio mi papá y ustedes que han estado ahí”, declaró.
La activista dedicó su sentencia a otras mujeres trans que no pudieron contarlo. Mencionó los nombres de Alessa Flores y Paola Buenrostro, ambas asesinadas en 2016. “La vida de las personas trans importan”.
En su testimonio para Volcánicas, Lane escribió sobre el costo de su propia lucha: “Me volví incómoda para los activismos de las buenas formas. Me dejaron de invitar a mesas de trabajo y eventos desde que, el 14 de enero, interrumpí el discurso de la fiscal Bertha Alcalde en el foro República para las Mujeres, donde estaba la jefa de gobierno Clara Brugada”.
“Les grité desde el dolor que esta ciudad asesina a las mujeres trans y las pocas que logramos sobrevivir solo encontramos revictimización y violencia institucional”, recordó.
Sobreviviente, no víctima
Lane ha explicado en repetidas ocasiones que gracias a sus redes de apoyo logró convertirse en una sobreviviente, en lugar de quedarse en el lugar de víctima. Su padre la acompañó al salir del reclusorio este lunes. Colectivas y activistas trans la rodearon al grito de “¡No estás sola!”.
“Hay que seguir tomando las calles, denunciando, protestando, lo que tengamos que hacer para que el Estado haga su trabajo”, sostuvo Lane.
El caso de Natalia Lane demuestra que sobrevivir a un intento de transfeminicidio es apenas el inicio. La justicia, cuando llega después de cuatro años de amparos, negligencia institucional y campañas de desprestigio, sigue siendo un privilegio que pocas trabajadoras sexuales y mujeres trans alcanzan en América Latina.
Ahora, con un fallo de culpabilidad en su contra, el agresor espera la determinación de su condena. Lane, por su parte, espera que las carpetas de otras mujeres trans no terminen sepultadas como tantas otras antes que la suya.




