Las armas “menos letales” usadas para reprimir las protestas en la Cdmx
La CDHCM ha documentado el uso de armas como balas de gotcha y de goma, así como granadas irritantes en la represión de protestas.
Aunque la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) ha negado en diversas ocasiones que sus elementos porten gases lacrimógenos, balas de goma o gotcha y equipo antimotines, una recomendación de la Comisión de los Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM) emitida en 2023 aporta un vistazo a las armas “no letales” empleadas para reprimir protestas en la capital.
La recomendación fue emitida por violaciones a los derechos humanos de manifestantes con motivo de las protestas por el 8M (Día Internacional de la Mujer) entre 2019 y 2023. El personal de la Comisión constató el uso de balas de pintura y goma, granadas lacrimógenas y dispositivos inhibidores de fuego.
Ayer, en la movilización de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) el docente Columbo González perdió un ojo tras recibir el impacto de una bala de goma.

“Este gobierno usó los edificios de grandes trasnacionales como Liverpool y Palacio de Hierro, ubicados estratégicamente, para desde sus azoteas disparar balas de goma contra los manifestantes, resultando gravemente heridos dos compañeros de la sección 14 de Guerrero. El profesor Columbo perdió el ojo, esta pérdida se dio por la pésima atención dada en el ISSSTE”, dijo Filiberto Frausto Orozco, secretario general de la Sección 34 de Zacatecas, en conferencia de prensa frente a la Secretaría de Gobernación.
Otro docente, Octavio Romero Jerónimo, también fue alcanzado por un proyectil contundente que le dejó una lesión grave en la mejilla.
Armas “menos letales” en protestas
Una agresión similar ocurrió hace cinco años, durante la marcha por el 8M del año 2021. Según la evidencia recabada por la CDHCM, una mujer de 56 años, que acompañaba a su hija a la manifestación por primera vez, recibió un impacto en el lagrimal izquierdo procedente desde el interior de las vallas de Palacio Nacional. Al reincorporarse, la hija notó en el ojo de su madre rastros de pintura y sangre.
“Las lesiones fueron certificadas por personal médico de esta Comisión, concluyendo que fueron producidas aparentemente por munición menos letal, mediante un objeto romo, sin filo, de pequeñas dimensiones (dos centímetros de diámetro como máximo). El dictamen clasifica provisionalmente que son lesiones que disminuyen la función visual, con recuperación reservada a seguimiento, administración de medicamentos y posible necesidad de tratamiento quirúrgico para su resolución”, se lee en el documento.

Otro manifestante recibió un disparo de munición de pintura, cuyo rastro e impacto se quedó en uno de los cartuchos de su máscara antigas.
Además, el personal de la Comisión confirmó en sus testimonios que los policías detrás de las vallas lanzaron gases lacrimógenos y pimienta, así como petardos, piedras y balas de gotcha (deporte en el que se usan municiones de pintura).
Otro de los objetos recogidos por los visitadores de la CDHCM son una granada Han-Ball del fabricante Defense Technology, usada mundialmente para la represión de movilizaciones y vendida únicamente a personal militar y policial.


FOTOS: CDHCM y DEFENSE TECHNOLOGY.
La granada libera clorobenzilideno malononitrilo, una sustancia irritante que provoca tos, ardor en las mucosas y presión en el pecho. El dispositivo también cuenta con bajas concentraciones de compuestos cancerígenos como el ditiocianato de plomo, cromato de bario y cromato de plomo.
El dictamen toxicológico elaborado por la Comisión destaca que armas de este tipo no deben subestimarse durante las protestas: “Es necesario tomar en cuenta que dichos dispositivos no deben ser considerados ‘no letales’ o que no causan lesiones, puesto que hay casos documentados en los que personas murieron por tener contacto con los químicos que contienen”, dice la institución.
La SSC reserva cifra de sanciones
De acuerdo con una solicitud de información hecha por Fábrica de Periodismo en diciembre pasado, la CDHCM ha recibido 255 quejas contra servidores públicos de la SSC por violaciones a los derechos humanos en el marco de protestas entre 2012 y 2025.

En contraste, en otra solicitud se pidió a la SSC que informara sobre sus estadísticas de elementos sancionados por violaciones al protocolo de actuación policial y/o uso excesivo de la fuerza.
La Dirección General de Asuntos Internos clasificó la información como confidencial, argumentando razones de protección a la privacidad de los elementos y por requerir el consentimiento de las personas titulares, pese a que únicamente se colicitaron datos estadísticos.
“El pronunciamiento en sentido afirmativo o negativo sobre la existencia de quejas o denuncias, es información clasificada, pues existe la garantía de seguridad jurídica de los individuos a no ser molestados en su persona, familia, papeles o posesiones, salvo cuando medie mandato de autoridad competente debidamente fundado y motivado, de lo que deriva el respeto a un ámbito de la vida privada personal y familiar que debe quedar excluido del conocimiento ajeno y de las intromisiones de los demás”, con la limitante prevista en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”, dice el acuerdo de clasificación.




