Continúan daños por muro fronterizo de EU en el cerro Cuchumá; casi 400 especies peligran
Amparadas en la Ley REAL ID y facilitadas por vacíos de registro ante el INAH, las obras evaden leyes ambientales y culturales, fragmentando además los corredores biológicos de la región.
Desde abril el gobierno de Estados Unidos comenzó a dinamitar los alrededores del cerro Cuchumá para extender su muro fronterizo. En los últimos días, la comunidad Kumiai exigió al Congreso de Baja California la creación de leyes efectivas que garanticen la protección del cerro.
Ubicado en Tecate, Baja California —en la franja fronteriza con EU— , el cerro Cuchumá es un sitio sagrado y un centro ceremonial del pueblo Kumiai.

A pesar de que existían acuerdos previos entre ambos países para respetar esta montaña sagrada, el gobierno de Donald Trump se ampara en la Ley REAL ID de 2005 para eximir y anular leyes de protección ambiental y cultural (como la National Historic Preservation Act y la Native American Graves Protection and Repatriation Act), lo que impide que las comunidades indígenas o ambientalistas puedan frenar las obras en los tribunales.
Ana Gloria Montes Castañeda, consejera nacional de la nación Kumiai, señala que ninguna autoridad ha actuado para frenar los daños provocados en el centro ceremonial –uno de los monolitos, de 35 metros, ya ha sido destruido–, por lo que solicitó una reunión entre los gobiernos de Estados Unidos, México y la nación Kumiai.
Miguel Olmos Aguilera, investigador del Departamento de Estudios Culturales de El Colegio de la Frontera Norte, ha externado anteriormente su preocupación porque hay incertidumbre sobre el estatus legal de los sitios patrimoniales del área, ya que no se ha incorporado a estos sitios en los registros históricos y arqueológicos del Instituto Nacional de Antropología e Historia, a pesar de las reuniones para integrar esos listados en el patrimonio cultural, desde el 2015. “La ausencia de un registro claro podría implicar un vacío legal en la protección de estos espacios”, advirtió el investigador al Colef Prees.
397 especies del cerro Cuchumá en peligro
Las detonaciones para extender el muro fronterizo representan una amenaza directa para 397 especies de flora y fauna, revela El Universal. Un equipo de 35 especialistas y voluntarios encabezados por la bióloga Daniela Ramírez Cuevas, en colaboración con la Fundación La Puerta A.C., realizó jornadas de monitoreo durante el mes de mayo. Con el objetivo de registrar la existencia de especies antes de una alteración irreparable, el grupo logró catalogar casi cuatrocientas variedades de plantas y animales en la plataforma iNaturalist.
El grupo también ha constatado que la construcción del muro provoca la fragmentación de los corredores biológicos en la región. Al bloquear el acceso natural de la fauna silvestre a sus fuentes habituales de agua y alimento, mamíferos como los pumas son desplazados hacia asentamientos urbanos o vialidades transitadas, lo que incrementa el riesgo de arrollamientos y otros incidentes mortales.
La Red Ambiental de Baja California advierte que las explosiones alteran el ciclo hidrológico porque remueven el suelo y la cobertura vegetal, lo cual genera procesos de erosión que afectan la recarga de acuíferos en una región de por sí hidricamente vulnerable.





