Al menos 15 millones de personas viven en riesgo por desbordamiento de lagos glaciares
"La continua pérdida de hielo y la expansión de los lagos glaciares debido al cambio climático representan un peligro de importancia mundial que requiere atención urgente", advierte un estudio.
El desbordamiento de un lago glaciar que arrasó aldeas en Nepal y Tíbet, es un trágico recordatorio de las advertencias de la comunidad científica.
Al menos 15 millones de personas en todo el mundo están expuestas a los impactos de posibles inundaciones por desbordamiento de lagos glaciares (GLOF, por sus siglas en inglés), de acuerdo con un estudio publicado en la revista Nature Communications y realizado por la investigadora Caroline Taylor y su equipo de la Universidad de Newcastle.
El riesgo de estos desastres no depende únicamente del volumen de hielo que se pierde, sino de la vulnerabilidad de las poblaciones asentadas aguas abajo.
Hoy lunes, más de 4 mil 200 personas están desaparecidas en Nepal a causa de las inundaciones, y los registros actualizados contabilizan más de 900 muertes. Cientos de casas permanecen enterradas bajo el lodo y las rocas, en medio de la desolación.
El estudio de la Universidad de Newcastle plantea que 90 millones de personas, en 30 países, viven en 1,089 cuencas que contienen lagos glaciares. Según su análisis, quienes más corren riesgo son los 15 millones (16,6%) que viven a menos de 50 kilómetros de un lago glaciar y a menos de 1 kilómetro de posibles trayectorias de desbordamiento de GLOF.

Uno de los datos que más llama la atención es que sólo cuatro países representan más del 50% de la población mundial expuesta: India, Pakistán, Perú y China.
Las dos regiones con mayor riesgo son Alta Montaña de Asia (con más de 9 millones de personas expuestas en países como India, Pakistán y China por la alta densidad poblacional en valles estrechos) y la Cordillera de los Andes (especialmente en Perú, Bolivia y Chile), destacada como una zona de preocupación urgente debido a la elevada vulnerabilidad socioeconómica de sus comunidades de montaña y la falta de infraestructura de prevención frente a desastres glaciares.
Además, el crecimiento de los lagos glaciares en los Andes casi se ha duplicado (93%) desde 1990.
En 2025-2026 se reactivó la tendencia de pérdida de hielo en el Ártico
Tras una fase de aparente estabilidad a principios de la década de 2020, los datos recientes confirman que la tendencia de pérdida de hielo en el Ártico se reactivó con nuevos mínimos históricos, por lo que dicha desaceleración fue solo un fenómeno pasajero.
Así lo demostraron científicos de la Universidad de Southampton y del National Oceanography Center, quienes recopilaron datos del ciclo invernal 2025–2026 para el estudio Record-low 2025 and 2026 ice extents restore Arctic winter sea-ice decline.

Los resultados muestran que en el punto máximo invernal de 2025 (febrero-marzo), la extensión de hielo marino en el Ártico sufrió un desplome del 5.8% respecto a la media histórica (1981–2010), una drástica pérdida interanual que rompió los récords desde que existen registros satelitales.
Esto es síntoma de una criosfera –superficie de la Tierra donde el agua se encuentra en estado sólido– desestabilizada. Aunque el Ártico afecta principalmente al nivel del mar y a la circulación oceánica, la pérdida de hielo altera la atmósfera global y genera olas de calor y lluvias extremas que impactan en regiones como el “Tercer Polo”, en Nepal y el Tíbet.
“Ya no son desastres naturales: la crisis climática ha sido impulsada de forma determinante por la extracción y la quema de combustibles fósiles, mientras que, año tras año, los gigantes petroleros, como Repsol, obtienen beneficios récord a costa de que la población pague el precio”, señaló ante la reciente catástrofe, Pedro Zorrilla Miras, responsable de la campaña contra el cambio climático de Greenpeace.




