Zacatecas: jueces frenan megaproyecto Presa Milpillas
Las comunidades sostienen que el megaproyecto busca priorizar el consumo industrial del agua (como el de la cervecera Grupo Modelo) y avanzar hacia la privatización del agua.
A una década de la lucha contra la construcción de la Presa Milpillas, las comunidades agrupadas en el Movimiento en Defensa del Territorio y del Río Atenco anunciaron que los Juzgados Primero y Segundo de Distrito en Zacatecas, les otorgaron las suspensiones definitivas correspondientes a los ocho amparos presentados por los ejidatarios.
“Esto es importante porque significa, en términos sencillos, que cualquier acto material o administrativo relativo a la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) aprobada por la DGIRA, relacionada con el proyecto de la Presa Milpillas, debe permanecer detenido mientras continúan los juicios de amparo”, señaló el Movimiento en un comunicado.
La decisión de los jueces impide que las autoridades realicen trámites u obras materiales en los ejidos de Atotonilco, El Potrero (ambos en el municipio Jiménez del Teul), la Estancia de Guadalupe y Corrales (en el municipio de Sombrerete), donde se pretendía instalar la infraestructura de la presa.
El megaproyecto Presa Milpillas, gestado a partir de 2014 e impulsado por los distintos gobiernos desde entonces, busca construir un embalse y un acueducto de 167 kilómetros para trasvasar agua del río Atenco, desde el municipio de Jiménez del Teul, hacia el corredor urbano que abarca Fresnillo, Calera, Enrique Estrada, Zacatecas y Guadalupe.

Según la MIA, el municipio de Jiménez del Teul sería el más golpeado por la obra, ya que ahí se ubica el 87% de la superficie total que sería afectada.
El Movimiento en Defensa del Territorio y del Río Atenco advierte sobre el riesgo de un colapso agrícola en la región. La obra restaría hasta un 80% del flujo de agua del río Atenco, lo que afectaría el sustento de miles de familias campesinas.
Por lo pronto, las suspensiones definitivas mantienen vigente la protección judicial que impide que el proyecto avance mientras los juicios continúan.
“Para el Movimiento en Defensa del Territorio y del Río Atenco, estas resoluciones son resultado de una lucha colectiva que durante más de 10 años han sostenido comunidades y ejidos organizados para la defensa de la vida sobre todo por la defensa del Río Atenco y el derecho al agua, a vivir de manera tranquila en nuestros territorios y a decidir sobre aquello que afecta profundamente nuestras vidas”, remarcan las comunidades.
Justicia ambiental y protección comunitaria
Las resoluciones recientes retoman diversos argumentos planteados por las mismas comunidades, entre ellos los relacionados a la protección de los bienes naturales, “el desarrollo nacional sustentable y la economía sujeta al interés público”.
Los jueces señalan que si la obra se lleva a cabo, las afectaciones serían difíciles de reparar. Y agregan que ante el riesgo de un daño ambiental, no hace falta esperar a que el desastre ocurra para frenarlo: ante la duda, la ley obliga a actuar con precaución y a proteger siempre el medioambiente y el derecho de las comunidades a defender su territorio.
La resolución también explica que la naturaleza beneficia directamente a quienes viven cerca de ella. Bajo el concepto de “entorno adyacente”, las personas que habitan o usan las tierras y ríos de la zona tienen todo el derecho de exigir justicia y proteger ese ecosistema, ya que son sus principales beneficiarios y los primeros afectados si se destruye.

Para los pobladores de los ejidos, la extracción masiva de agua no busca garantizar el acceso equitativo a la población, sino beneficiar a gigantes industriales como la cervecera Grupo Modelo, que por sí sola consume alrededor del 30% del agua potable en la zona metropolitana.
Otras voces también han advertido desde hace diez años sobre los peligros de la presa. En palabras del investigador Darcy Victor Tetreault, de la Universidad Autónoma de Zacatecas: “El proyecto de la presa Milpillas no es una solución para superar la crisis multidimensional en torno al agua en la región centro del estado de Zacatecas. Su propósito es aumentar la oferta de agua para los centros urbanos y las industrias, mientras se deja de lado al sector agrícola y se ignoran pérdidas, ineficiencias y desigualdades (…) además de servir como un caballo de Troya para privatizar el servicio público de agua potable en las ciudades”.




