Fábrica de Periodismo
Opinión
Apoyar a la Fábrica
¿Cuántos votos aporta el narco <br>en las elecciones?
Rubén Rocha Moya, candidato de Morena a la gubernatura de Sinaloa, recibió su constancia de mayoría en el Instituto Electoral del Estado de Sinaloa. Archivo: 2021
México

¿Cuántos votos aporta el narco
en las elecciones?

Publicado el 12 de septiembre 2026
DE NORTE A SUR

La participación del crimen organizado en las elecciones de Sinaloa en 2021 no está puesta en duda. Lo que no se sabe es cuántos puntos porcentuales le aportó, por ejemplo, al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya. El narco tiene varias formas de apoyar a sus candidatos: financia campañas, inhibe la participación de sectores opositores y moviliza a su base social y operadores para que favorezcan al candidato de los suyos.


Si hay un tema que ha estresado la relación México-Estados Unidos, los mayores socios comerciales mutuos, es el secuestro y más tarde la entrega de Ismael Zambada García al país de las barras y las estrellas, primero, y la acusación por narcotráfico en contra del gobernador de Sinaloa –hoy con licencia– Rubén Rocha Moya y nueve cercanos más. No se puede desligar un hecho del otro. Es una trama que se complementa. Y en esa acusación se habla de la presunta operación electoral del grupo criminal de Los Chapitos en la pasada campaña por la gubernatura para beneficiar a Rocha Moya, que finalmente resultó ganador.

En la acusación, se lee: “Rocha Moya, un veterano político, fue elegido gobernador de Sinaloa en junio de 2021, o alrededor de esa fecha, con el apoyo de los Chapitos. Para respaldar la elección de Rocha Moya, los líderes de los Chapitos, entre otros aspectos, ordenaron a los miembros de los Chapitos que robaran las papeletas con votos de los oponentes de Rocha Moya, y que secuestraran e intimidaran a los candidatos de la oposición”.

“A cambio, y tal como se describe más adelante, en múltiples ocasiones, tanto antes como después de convertirse en gobernador de Sinaloa, Rocha Moya asistió a reuniones con los líderes de los Chapitos y otros líderes del cartel, en las que Rocha Moya prometió apoyar las operaciones de tráfico de drogas del cartel. Esas reuniones estaban custodiadas por sicarios del cartel, armados con ametralladoras y otras armas.

“Según lo prometido, desde que fue elegido gobernador, y a cambio del apoyo de los Chapitos en su elección, Rocha Moya ha permitido que los Chapitos operen con impunidad en Sinaloa. Entre otras cosas, Rocha Moya ha permitido a los líderes de los Chapitos colocar a otros funcionarios corruptos en puestos de poder en el gobierno estatal y local de Sinaloa, así como en determinadas agencias estatales y locales encargadas del orden público. A su vez, los funcionarios alineados con los Chapitos en la administración de Rocha Moya han protegido a los Chapitos y sus operaciones de tráfico de drogas”.

Según Estados Unidos, el entonces gobernador en funciones habría entregado posiciones de la administración estatal a Los Chapitos y permitido, con toda impunidad, la operación logística criminal del grupo.

La primera afectada de esta operación electoral, si ocurrió como cuenta Estados Unidos, fue la oposición: PRI, PAN y PRD. Existen denuncias públicas de que ese día fueron agredidos más de un centenar de operadores electorales tricolores, entre ellos Paola Gárate, que en ese momento era presidenta del PRI y ahora es diputada local. Los partidos de oposición lo denunciaron, y es claro que fue uno de los elementos de los que se allegaron las agencias estadunidenses para emprender la cacería.

El rival directo de Rocha Moya fue el priista Mario Zamora. Él asegura que si no hubiese sido por la operación electoral del crimen organizado, hubiese ganado la elección. No coincido con esa valoración, pero en realidad nadie tiene una estimación de la verdadera capacidad electoral del crimen que hace que muchos políticos mexicanos acepten sus mieles. Se han denunciado casos en Sinaloa, Baja California, Guerrero, Tamaulipas, Michoacán, entre otros lugares.

Por lo que he visto en mi estado, Sinaloa, el crimen opera electoralmente en tres grandes categorías.

  1. Es financiador. Aporta una gran cantidad de dinero en efectivo para las campañas, dinero que no entra a la contabilidad de los partidos ni instancias electorales y que se utiliza para acarreos, mítines, playeras, gorras, vehículos, gasolina, comidas y, por supuesto, sobornos.
  • Es inhibidor. Por medio de operativos violentos, personas armadas, amenazas directas a la población, trascendidos falsos e incluso el uso de hackers y diversas tecnologías, logran desmovilizar a sectores opositores para que no acudan a las casillas y no ejerzan el voto.
  • Es movilizador. El crimen tiene cientos o miles de personas en sus nóminas, dependiendo del lugar y del tamaño de la organización, y a todas ellas les ordena votar por determinado partido o candidato.

¿Cuántos puntos porcentuales valen estos tres elementos, más otros que seguramente no he considerado? Es lo que tenemos que empezar a preguntarnos las y los mexicanos, sobre todo con un nuevo proceso electoral en puerta.

Síguenos en google-news

Síguenos en Google Noticias

Por Silber Meza | El Sur

La actualidad de la fábrica directo a tu buzón.

Suscríbete a nuestra newsletter vía correo electrónico o a nuestro canal de WhatsApp y te enviaremos lo más relevante de Fábrica de Periodismo.


Unirse al canal
Fábrica de Periodismo

Síguenos:

Fábrica de:

  • Reportajes
  • Investigaciones
  • Entrevistas
  • Noticias
  • Cómo aportar
  • Nosotros
  • Contáctanos
  • Aviso de privacidad
Fábrica de Periodismo

Fábrica de:

  • Inicio
  • Reportajes
  • Investigaciones
  • Entrevistas
  • Noticias

Explorar por tema:

  • Cultura
  • Derechos Humanos
  • Internacional
  • México
  • Seguridad
  • Sociedad
  • Nosotros
  • Contáctanos
  • Cómo aportar
  • Aviso de privacidad