“Un mundo en ruinas”: Guillermo del Toro habla sobre el fascismo, la esperanza y la crisis del agua en Guadalajara
Durante el Festival Internacional de Cine de Morelia, Guillermo del Toro lamentó que las generaciones pasadas dejen a los jóvenes «un mundo en ruinas» marcado por el resurgimiento del fascismo. Asimismo, aprovechó el foro cultural para ceder la voz a estudiantes y respaldar las exigencias por la crisis del agua potable en Guadalajara.
Un mundo en ruinas. Así describió el cineasta Guillermo del Toro las condiciones globales de hoy en su reciente visita a Morelia, con motivo de la 24ª edición del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).
“Me duele muchísimo ver que una, dos o tres generaciones, le fallaron completamente a esta generación. O sea, se entrega a la generación que viene un mundo en ruinas: moral, social, espiritualmente desintegrado el tejido que alguna vez nos permitió articular una fábula o una parábola”, dijo el cineasta, visiblemente conmovido, durante una conferencia de prensa.
Estas palabras fueron emitidas a propósito de los 20 años de El laberinto del fauno –el sexto largometraje en la filmografía de del Toro– cuya trama se desenvuelve en 1944. La película cuenta la historia de Ofelia, una niña que oscila entre la crueldad de la posguerra civil española y los desafíos fantásticos de un fauno.
El cineasta contrapone la imaginación de Ofelia, como acto de desobediencia, frente al entorno fascista y represivo que rodea a la niña. “Un periodista me dijo: ‘Hablar del fascismo cuando ya está derrotado no es tan difícil’. Le digo: ‘Se pone de moda otra vez, no se preocupe’. En el libro de reglas de cómo dominar subsisten las mismas leyes desde el principio: dividir, crear odio, generar antagonismo. Son cosas que vienen funcionando desde Goebbels, Mussolini, y se pueden aplicar otra vez”, dijo del Toro.
Lo anterior, continuó el cineasta, puede entenderse como una lucha entre dos tipos de fe en El laberinto del Fauno: la de la niña protagonista y la del fascista.
Del Toro agregó que a sus 62 años percibe una sensación de pesar, un sentimiento para cada generación de que el mundo se acaba. “Es más fácil parecer inteligente siendo un hijo de la chingada, que un solidario; siendo un escéptico cabrón, que un creyente que quiere sostener una fe en que podemos unirnos. Los que creemos eso parecemos ingenuos, y los que quieren simplemente continuar el eco de sorna, el eco del escepticismo, el eco de la regurgitación de lo terrible, parecen en momentos más inteligentes. Parece mucho más fácil adherirse al pesimismo, que a un pedacito de esperanza”, sentenció.
Ante ello, destacó: “Si podemos decirle a los jóvenes ‘lo siento’, con amor, puede funcionar”.

“Si no es aquí, ¿dónde?”: Del Toro respalda las protestas por la crisis del agua en Guadalajara
Durante su participación en la FICM, Guillermo del Toro respaldó las protestas ciudadanas por la calidad del agua potable en la Zona Metropolitana de Guadalajara y cedió el micrófono a estudiantes tapatías que expusieron la problemática durante la conferencia de prensa.
“Hoy hay protesta, la segunda protesta en Guadalajara por el agua. Estamos hartos, hartos, de bañarnos con esa agua. Estamos enfermos, estamos intoxicados y no podemos bañarnos, no podemos comer, y el presidente municipal no hace nada”, dijo una estudiante de la Universidad Panamericana de Guadalajara.
El cineasta planteó que es una situación urgente y calificó como “insostenible, indescifrable y aterrador” que el derecho básico al agua potable tenga que ser defendido. Del Toro también reivindicó el uso de foros culturales para hablar de estas exigencias ciudadanas: “Si no es aquí, ¿dónde?”, expresó.





