La misión Artemis II ameriza tras explorar el lado oculto de la Luna
Entre la emoción y el nerviosismo, la misión Artemis II regresa a casa después de viajar más allá de lo que cualquier humano en el espacio.
Después de un viaje de 10 días alrededor de la luna, la misión Artemis II regresa a la Tierra. La nave espacial Orion amerizó en el océano Pacífico, frente a las costas de San Diego, a las 18:07 horas, centro de México.
Minutos antes de amerizar, un módulo con la tripulación de la nave Orión a bordo se desprendió de la estructura y comenzó su ingreso hacia la atmósfera terrestre. Tras caer en las aguas, la NASA dio la bienvenida a los cuatro astronautas.
Por primera vez una mujer, Christina Koch; un hombre afrodescendiente, Victor Glober; y un hombre canadiense de la Agencia Espacial Canadiense, Jeremy Hansen, tripularon una misión lunar. Hoy fue el último día que estos astronautas, junto con su colega Reid Wiseman —comandante de la misión Artemis II— escucharon la ‘canción para despertar’ que usaron como alarma durante la misión diseñada para probar el sistema SLS-Orion.

Los astronautas no sólo traen consigo datos científicos y lecciones aprendidas, sino un nuevo récord que redefine el espacio profundo: ningún ser humano en la historia ha estado tan lejos de la Tierra (406 mil 778 kilómetros). Han superado la marca establecida por Apolo 13 en 1970, cuya tripulación tuvo que cancelar el alunizaje planeado debido a una explosión de un tanque de oxígeno en el módulo de servicio, y maniobrar para usar la gravedad lunar como resorte, alejándose de la Tierra.
El regreso, la parte peligrosa del viaje
A la emoción de las hazañas logradas por Artemis II, se suma el nerviosismo por su regreso: fue una caída a 36 mil 600 km/h a través de la atmósfera terrestre. La cápsula fue sometida a una temperatura de hasta 2 mil 760 °C. El escudo térmico y los paracaídas de Orión fueron clave para proteger y frenar el descenso.
Precisamente el escudo térmico de Artemis II sucitó opiniones opuestas entre funcionarios de la NASA y astronautas, como las compartidas por The New York Times: aunque consideraron que el escudo no era perfecto, algunos espcialistas confíaron en su resistencia, mientras que otros expresaron preocupaciones.

“Cada sistema que hemos demostrado en los últimos nueve días —soporte vital, navegación, propulsión, comunicaciones— depende de los últimos minutos de vuelo”, comentó Amit Kshatriya, administrador de la NASA. “Tenemos gran confianza en el sistema, en el escudo térmico, paracaídas y sistema de recuperación que hemos preparado”.
Para la NASA representa un paso en lo que llaman la ‘Edad de Oro de exploración e innovación’ en donde “las misiones Artemis permitirán a los astronautas explorar la Luna para llevar a cabo descubrimientos científicos, obtener beneficios económicos y ayudar a generar impulso para las primeras misiones tripuladas a Marte”.





