Artículo 19: cuando informar es peligroso
El informe "Estructuras del silencio" de Artículo 19 documenta 7 asesinatos de periodistas en México y 110 amenazas en 2025.
El informe anual de Artículo 19 México, presentado este miércoles, documenta la violencia contra periodistas a nivel regional. En México, Guatemala y Honduras, 12 periodistas fueron asesinados en 2025. Sólo en México, siete periodistas fueron asesinados, en promedio cada 4 días se registró una agresión a la prensa y las personas que buscan a familiares desaparecidos vivieron su año más letal.
El informe “Estructuras del silencio: censura, opacidad y vigilancia” da cuenta tanto de de las historias trágicas como de los patrones de violencia sostenida que se mantienen en la región y que han obligado, por ejemplo, a decenas de periodistas de El Salvador a emprender el exilio como única alternativa al acoso gubernamental.
Amenazas de muerte y mecanismos insuficientes
El 17 de enero de 2025, Calletano de Jesús Guerrero, periodista del medio Global México, fue asesinado a balazos en el estacionamiento de una parroquia en Teoloyucan, Estado de México. Cuatro días antes, había recibido amenazas de muerte en su propio domicilio. Había solicitado acompañamiento urgente al Mecanismo de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, que activó su reubicación. Aun así, lo mataron.

Tres semanas después, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México emitió un comunicado en el que aseguró haber esclarecido el crimen y vinculó tanto a Calletano como a sus familiares con grupos delincuenciales. Según una entrevista de Artículo 19 con los familiares de la víctima, estos no han tenido acceso a la carpeta de investigación. El caso ilustra una constante regional: la violencia letal contra la prensa no solo busca eliminar una voz incómoda, sino enviar un mensaje de silencio a todo el gremio.
El año más letal para quienes buscan desaparecidos
Artículo 19 documentó que 2025 fue el año más mortífero para las personas buscadoras de sus familiares desaparecidos en México. Siete fueron asesinadas y seis desaparecieron durante el primer año del gobierno de Claudia Sheinbaum. Desde 2010, la organización ha contabilizado 34 asesinatos y ocho desapariciones de buscadoras y buscadores. La mayoría de estos crímenes se concentraron en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador (17 asesinatos y una desaparición), pero la tendencia no se ha detenido.
Uno de los casos más recientes ocurrió el 28 de diciembre de 2025: José Juan Arias Corona, quien junto a su esposa Marisela Solís buscaba a su hijo de 14 años, José Juan Arias Solís, desapareció tras un operativo de militares y de la Guardia Nacional. El menor no aparece desde el 19 de junio de 2025. La desaparición del padre elevó a seis el número de buscadores desaparecidos solo en 2025.
Asesinatos y desapariciones, en medio de un ambiente hostil
En México, el informe registró siete asesinatos de periodistas y una desaparición: la de Miguel Ángel Anaya Castillo, director del medio Pánuco On Line, ocurrida el 13 de abril en Veracruz. Apenas mes y medio antes, había sufrido hostigamientos en su domicilio. Guatemala documentó tres asesinatos y una desaparición; Honduras, dos asesinatos y al menos un caso de tortura contra un periodista comunitario.
Desde 2000, Artículo 19 ha contabilizado 176 periodistas asesinados en posible relación con su labor en México; 32 más permanecen desaparecidos. Los estados con más casos de desaparición son Tamaulipas (seis), Veracruz (cinco) y Michoacán (cuatro). La impunidad es la regla: a diciembre de 2025, la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) solo había atraído dos carpetas de asesinatos, y en una de ellas consideró que no había vínculo con la labor periodística.

El ambiente hostil no se limita a la violencia física. En 2025, Artículo 19 documentó 110 amenazas contra periodistas en México: una cada cuatro días. De las 65 ocasiones en que Artículo 19 detectó discursos estigmatizantes que califican a la prensa como “enemiga” o “desinformadora”, más de la mitad provenían de funcionarios públicos o partidos políticos. En 14 casos, particulares impidieron coberturas repitiendo la frase “prensa vendida”, un reflejo de cómo los discursos oficiales se multiplican en la sociedad.
El acoso judicial también se ha convertido en una herramienta sistemática. Artículo 19 registró 69 periodistas o medios víctimas de procesos penales, civiles, electorales o administrativos en México durante 2025. Eso equivale a un nuevo proceso legal cada seis días. En el 73% de los casos, quienes impulsaron las acciones eran funcionarios públicos o candidatos.
Dos casos emblemáticos: en Puebla, el director del portal e-consulta, Rodolfo Ruiz, fue vinculado a proceso en una investigación que, según Artículo 19, derivó directamente de su labor periodística. En Veracruz, la Fiscalía General imputó al periodista Rafael León el delito de terrorismo en Coatzacoalcos, una acusación que luego fue desestimada, aunque otras dos imputaciones siguen vigentes.
Artículo 19 contabilizó 53 agresiones físicas contra periodistas durante coberturas en terreno, especialmente en protestas, operativos de seguridad y hechos de violencia criminal. El 11 de marzo, el fotoperiodista Luis Manuel López Chablé, conocido como Luma López, del periódico El Universal, sufrió lesiones por un agente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Tabasco mientras cubría un homicidio. “Fui derribado y tirado al piso. Tuve una lesión y un golpe en la cabeza”, declaró.

La mayoría de las agresiones se concentraron en Ciudad de México (84 casos), Puebla (39) y Veracruz (34). En Sinaloa, aunque solo se reportaron nueve agresiones, tres periodistas sobrevivieron a disparos directos contra sus vehículos mientras cubrían nota roja.
El informe concluye que el patrón no responde a una ideología específica, sino a una lógica compartida de concentración de poder y deslegitimación de la crítica. En palabras de Leopoldo Maldonado, director regional de Artículo 19: “Cuando preguntar es peligroso, cuando buscar es peligroso, cuando informar es peligroso, estamos ante el mismo fenómeno de silenciamiento”.




