“En Atenco la justicia es una cuenta pendiente”: Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra a Sheinbaum
A 20 años de la represión en San Salvador Atenco por parte de las fuerzas federales y estatales, la comunidad afectada exige justicia.
A 20 años de la represión de la Policía Federal Preventiva contra habitantes de San Salvador Atenco, los pobladores que integan el Frente de los Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) reprocharon ante la presidenta Claudia Sheinbaum la falta de acceso a la justicia.
“En Atenco, tenemos que decirlo fuerte y claro, la justicia no ha llegado. El ‘mayo rojo’ sigue impune, ningún represor, violador y autor material o intelectual –desde Peña Nieto, pasando por los panistas de mano dura como Vicente Fox y Felipe Calderón, hasta los señores de Texcoco–, ninguno de ellos ha pisado la cárcel. Ellos gozan de vacaciones en España, construyen sus gobiernos locales. En Atenco, tenemos que decirlo: La justicia es una cuenta pendiente”, dijo Hortensia Ramos, representante del Frente en un evento del Plan de Justicia para Atenco y la Montaña este domingo.
Entre el 3 y 4 de mayo de 2006, mil 815 policías estatales y 628 elementos de la Policía Federal Preventiva reprimieron una protesta encabezada por habitantes de San Salvador Atenco, quienes se oponían a la expropiación de sus tierras, en Texcoco, para construir en ellas el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Más de 200 personas fueron detenidas y al menos 11 mujeres han declarado que fueron víctimas de violencia física, psicológica y sexual durante su detención y traslado.

Hortensia Ramos añadió, además, que el pueblo de Atenco considera inaceptable que, durante dos décadas, los responsables se mantengan impunes. “Atenco fue un crimen de Estado, no fue un error ni un operativo que se salió de control”, enfatizó.
Ante la falta de una investigación efectiva en México, las mujeres víctimas de violencia durante la represión en 2006 –acompañadas por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional– llevaron el caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), que en 2018 determinó que la violencia sexual fue utilizada como forma de tortura.
Desde hace 8 años, la Corte IDH instó al Estado mexicano a cumplir con una investigación penal amplia y sistemática para sancionar a los responsables, incluyendo la cadena de mando; brindar tratamiento médico y psicológico a las 11 mujeres; crear un observatorio para monitorear el uso de la fuerza de los elementos de seguridad; y realizar una disculpa pública para las personas afectadas.
El mes pasado, durante una audiencia convocada por el Tribunal Interamericano, las mujeres sobrevivientes señalaron que persisten omisiones y obstáculos por parte del Estado mexicano para implementar las reparaciones, así como falta de coordinación entre las instituciones responsables de cumplir con la sentencia de la Corte IDH.
Restituyen tierras a la comunidad de Atenco
Como parte del Plan de Justicia para Atenco y la Montaña, el gobierno de México restituyó 54.5 hectáreas de tierra a la comunidad de Atenco, equivalentes a 81 parcelas.
“Este Plan de Justicia no solamente es la Declaratoria del Área Natural Protegida, sino regresarle a Atenco su tierra. Hoy, de manera simbólica, 20 años después de la represión, estamos haciendo dos acciones: regresar 54 hectáreas al ejido de Atenco, parcelas para el cultivo, para la siembra, para la milpa. Y otra acción simbólica, un reconocimiento, no de la presidenta, del pueblo de México a su lucha y a todos aquellos que vivieron esta cruenta represión”, dijo Sheinbaum durante el acto de restitución.

Por su parte Hortensia Ramos, en representación del FPDT, mencionó que para el Frente la justicia también se trata de detener la devastación de la tierra y evitar la extracción de los bienes naturales, así como garantizar un futuro con agua, salud y educación para las niñas, niños y jóvenes de Atenco.
“La libertad de los nuestros, las dos cancelaciones del aeropuerto, la declaratoria del lago como Área Natural Protegida y la reintegración de nuestras tierras son hechos reales, no mera narrativa. Son hechos que hoy se registran en la historia de las y los de abajo de nuestro país, de los explotados, de los despojados que movilizados nos alentamos a no dejar de luchar y a seguir avanzando”, remarcó Hortensia Ramos.




