“Las ballenas van ganando”: frenan megabuques del Proyecto Saguaro
Ballenas del Golfo de California obtienen suspensión definitiva contra tránsito de buques metaneros vinculados al Proyecto Saguaro.
La sentencia final está pendiente.
“Las ballenas demandaron y van ganando”. Así lo afirmó Nora Cabrera, directora de la organización Nuestro Futuro. Y es que, por primera vez en el país, una jueza de Sonora ordenó detener de manera provisional el paso de buques metaneros asociados al Proyecto Saguaro por el Golfo de California, al considerar que la operación de esas embarcaciones representa un riesgo inminente para las ballenas que habitan la región. La medida cautelar estará vigente hasta que se dicte sentencia final.
El fallo, emitido a mediados de marzo, impide el ingreso de buques de más de 300 metros de eslora vinculados a la exportación de gas natural licuado. De acuerdo con la organización civil Nuestro Futuro, la región se ha convertido así, de manera provisional, en una zona libre de la industria gasera de exportación.
La resolución es la primera respuesta judicial a una demanda presentada en septiembre de 2025 “a nombre de las ballenas”, un recurso legal innovador que busca que la naturaleza sea reconocida como sujeto de derechos, en línea con lo establecido en la Constitución mexicana sobre el derecho a un medio ambiente sano.
“Se ha conseguido la suspensión definitiva que impide el tránsito de buques de gas natural licuado por el Golfo de California vinculados al Proyecto Saguaro hasta que se emita la sentencia final”, declaró Nora Cabrera, directora de Nuestro Futuro. “Hoy, esta región es una zona libre de la industria gasera de exportación, y tenemos que seguir luchando en tribunales para que así se mantenga”.

El Golfo de California, un “hábitat crítico”
El litigio no solo busca frenar el tránsito de embarcaciones. La demanda original impugna los permisos ambientales otorgados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) al Proyecto Saguaro, la terminal de gas natural licuado más grande proyectada en México, con una meta de exportar más de 15 millones de toneladas anuales hacia Asia, lo cual pone en riesgo no sólo a las ballenas del golfo sino a todo el ecosistema.
Además, exige que el Golfo de California sea declarado “hábitat crítico” para las ballenas, una figura legal prevista en la Ley General de Vida Silvestre que obligaría a las autoridades a considerar el valor ecológico integral del área al evaluar cualquier megaproyecto.
El Golfo de California, conocido como “el acuario del mundo”, concentra cerca del 50 por ciento de las especies de ballenas del planeta y un 33 por ciento de su biodiversidad marina global. En sus aguas habitan al menos 31 especies de cetáceos, entre ellas la ballena jorobada, la ballena azul, la ballena de aleta y el cachalote.

El principal argumento científico detrás de la suspensión es contundente. “La causa número uno de muertes de ballenas en el mundo es la colisión con megabuques de GNL”, advirtió el doctor Omar García Castañeda, académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México. “Estos barcos son tan grandes y tan pesados que si colisionan con una ballena, la tripulación ni lo siente. Permitir ese tránsito de gran escala impactaría gravemente en la supervivencia de las ballenas y la del ecosistema entero”.
Un buque metanero puede alcanzar hasta 345 metros de longitud, mientras que una ballena azul mide en promedio 27 metros. El riesgo no se limita a las colisiones. El incremento del tráfico marítimo también genera contaminación acústica que interfiere con la comunicación y reproducción de los cetáceos, y fragmenta su hábitat.
La batalla que apenas comienza
El caso podría escalar a instancias superiores, incluida la Suprema Corte, debido a su relevancia en materia ambiental y de derechos. La suspensión concedida se suma a más de diez juicios que ya mantienen detenida la construcción de la planta de licuefacción en Puerto Libertad, Sonora. El proyecto contempla además un gasoducto de 800 kilómetros desde Texas hasta Sonora.
“Esto no es el final, es solo un paso, porque la amenaza sigue ahí”, afirmó durante conferencia de prensa Carlos Mancilla, director de BCsicletos, otra de las organizaciones que se han involucrado en la defensa de las ballenas y de todo el Golfo de California contra el Proyecto Saguaro. “Se trata de resistir desde una alianza entre lo humano y lo no humano: aleta y mano juntas”.




