César Chávez, ícono de los derechos latinos en EU, es acusado de abusos sexuales
Una investigación de The New York Times documenta testimonios de abusos sexuales contra mujeres y menores de edad durante décadas, incluido el de Dolores Huerta, cofundadora de la Unión de Campesinos.
César Chávez, líder del movimiento de trabajadores agrícolas en Estados Unidos y figura clave en la defensa de los derechos de la comunidad latina, es acusado de cometer abusos sexuales contra mujeres y niñas. Entre los testimonios está el de Dolores Huerta, cofundadora de la Unión de Campesinos (UFW), quien reveló que fue agredida sexualmente en la década de los 60.
Las acusaciones se desprenden de una investigación de The New York Times, que documenta testimonios de mujeres que señalan abusos por parte de Chávez cuando eran menores de edad, entre ellas Ana Murguia y Debra Rojas. De acuerdo con sus relatos, los hechos ocurrieron entre 1972 y 1977, cuando tenían entre 12 y 15 años, en el complejo sindical de La Paz, en California, donde él las citaba en su oficina.
Murguia contó que tenía 13 años cuando Chávez comenzó a invitarla a su oficina en La Paz. “Cuando yo estaba en la colchoneta de yoga era cuando él intentaba tener sexo”, dijo. También recordó que, después de esos encuentros, él le pedía que no dijera nada: “No se lo digas a nadie. Se pondrían celosos”.
Por su parte, Rojas declaró que el primer contacto ocurrió cuando tenía 12 años. “Fue un shock”, contó. “Fue incómodo. Pasó de la sensación de estar fascinada a no entender esto. ¿Qué está pasando?”. A los 15, Chávez la llevó a un motel durante una marcha sindical en California, donde mantuvieron relaciones sexuales. La ley estatal considera violación cualquier relación con una persona menor de edad.
A estas acusaciones se suma el testimonio de Dolores Huerta, cofundadora de la UFW y figura central del movimiento. Huerta afirmó que en el invierno de 1966 Chávez la llevó a un campo de uvas en California y la agredió sexualmente dentro de un vehículo. También describió un episodio previo, en 1960, en el que dijo haberse sentido presionada para tener relaciones sexuales con él durante un viaje de trabajo.
“Lo veía, de nuevo, como mi jefe, como mi héroe, como, ya sabes, alguien que haría lo imposible”, dijo Huerta al diario. “Nunca hablé de ello con nadie y la razón por la que no lo hice es porque no quería perjudicar al movimiento”.
De acuerdo con los testimonios, los abusos ocurrieron en el entorno del sindicato, principalmente en el complejo de La Paz, donde Chávez vivía y trabajaba. Las denunciantes formaban parte de círculos cercanos al movimiento, ya fuera por su participación en actividades sindicales o por vínculos familiares con organizadores.
Los relatos de Murguia y Rojas fueron corroborados por testimonios que ambas compartieron años atrás con familiares y personas cercanas, así como por documentos, correspondencia e itinerarios de la época. Entre esos materiales hay cartas que dan cuenta de la cercanía entre Chávez y las denunciantes.
En conjunto, el reportaje incluye entrevistas con más de 60 personas y la revisión de archivos sindicales, grabaciones, fotografías y documentos internos, que describen un patrón de conducta sexual y documentan que Chávez mantuvo relaciones con varias mujeres dentro del movimiento y tuvo al menos cuatro hijos fuera de su matrimonio.
Tras la publicación, la Unión de Campesinos canceló las celebraciones en honor a Chávez y calificó los señalamientos como “sumamente preocupantes”. La organización indicó que requiere tiempo para abordar la situación y garantizar apoyo a posibles víctimas.
Por su parte, la familia de Chávez, fallecido en 1993, señaló que no está en condiciones de juzgar las denuncias. “Como familia arraigada en los valores de la equidad y la justicia, honramos las voces de quienes denuncian conductas sexuales inapropiadas”, indicó en un comunicado. “Estas acusaciones son profundamente dolorosas para nuestra familia”.




