Los trabajadores de la Cineteca Nacional protestan por precariedad laboral
Aunque se cumplieron parcialmente con las demandas de trabajadores de la Cineteca, se busca mejorar de raíz las condiciones laborales.
Este sábado 14 de febrero, trabajadores de la Cineteca Nacional se manifiestan en un paro simbólico tras las denuncias de precariedad laboral al interior del organismo encargado de preservar y difundir la cultura cinematográfica en el país.
El viernes pasado, integrantes de la Cineteca denunciaron en un comunicado una serie de vulneraciones a sus derechos laborales: falta de contratos, adeudos de salarios, sobrecarga laboral, pagos que apenas rebasan el salario mínimo y falta de prestaciones.
Aunque algunas de las demandas fueron cubiertas este viernes 13 de febrero, entre ellas, el pago de salarios atrasados y las autorizaciones de contratos en el periodo febrero-marzo para los prestadores de servicios profesionales, los trabajadores exigen ir a la raíz del problema: erradicar las formas de contratación del capítulo 3000, esquema para personas físicas “proveedoras”, que en la práctica trabajan bajo una relación de subordinación.
En entrevista con Fábrica de Periodismo, dos trabajadores del recinto y representantes de la Colectiva Cineteca Nacional -cuyas identidades se resguardan para evitar represalias- explicaron que aunque ya se cumplió una parte de las demandas, la exigencia principal es la regularización de los contratos, otorgar bases laborales e incrementar salarios.
El capítulo 3000, vulnerabilidad en el sector cultural
“El área de Salas es la que padece la mayor precarización laboral y el hecho de que gran parte de los y las trabajadoras estén contratadas a través del capítulo 3000 también evita que haya esta dignidad laboral. Creo que este problema está sucediendo en más de una instancia cultural del país habla de la poca dignidad y respeto que se les tiene a los trabajadores”, dice Mariana, como pide ser nombrada.
Y es que las denuncias de precarización laboral de “prestadores de servicios” contratados a través del Capítulo 3000 no son nuevas. En la pandemia de covid-19, trabajadores de la Secretaría de Cultura padecieron la falta de seguro médico y atrasos en sus salarios. Las denuncias en otras instancias del Estado mexicano por este esquema son frecuentes en los medios.

FOTO: EDGAR NEGRETE LIRA/CUARTOSCURO.COM
Rafael, también integrante de la Colectiva, denuncia la sobrecarga laboral. “Es como una bola de nieve que genera mucho malestar y además produce efectos en la salud de los compañeros, efectos que cada quien tiene que solventar con sus propios recursos, ya que no tenemos ningún tipo de seguridad social”, apunta.
Sostener la cultura con incertidumbre
Ayer la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, descartó que la protesta paralice las tres sedes de la Cineteca y se refirió a “un grupo muy pequeño” que haría una protesta simbólica. Para Mariana, no importa si protesta una sola persona, pues no debe minimizarse ni restarse importancia a la denuncia.
Este sábado los trabajadores convocan a la protesta pese a que, según señala el comunicado difundido por la Colectiva, empleados han sido amedrentados para no acudir a la manifestación ni hablar con medios de comunicación.
“Nos parece sumamente deplorable que los trabajadores estén sufriendo para recibir sus remuneraciones, ya que es fundamental que estas instituciones funcionen adecuadamente y que no sea como algo que se pueda dejar ahí para largo… que se pueda pagar en 3 meses, en medio año o que se sostenga con servicios sociales, con becarios”, comenta Rafael sobre la experiencia de sostener espacios culturales entre la incertidumbre.
Mientras que, para Mariana, la experiencia al finalizar un día de trabajo en la Cineteca es la sensación de que nada es suficiente: “Es sentir que no son suficientes tus energías, que no es suficiente el equipo y el material que se supone que tendrían que ofrecerte, no es suficiente el pago que recibes, no es suficiente el tiempo”.
Entre las exigencias que plantea la Colectiva se encuentran jornadas de 40 horas y dos días de descanso semanales, seguridad laboral con prestaciones de ley, contratos permanentes o con al menos tres años de relación laboral y transparencia en la asignación de sueldos conforme actividades realizadas.





