Francia presta el Códice Azcatitlan a México tras casi 200 años; buscan su repatriación
El Códice Azcatitlan regresa a México como parte de un intercambio con Francia, que posee el documento desde 1840.
El Códice Azcatitlan, una pieza invaluable que narra el viaje del pueblo mexica desde el mítico Aztlán hasta los años de la colonia, regresó a México derivado de un préstamo de Francia, tras casi dos siglos fuera del país.
Como parte de las celebraciones por los 200 años de las relaciones diplomáticas entre México y Francia, ambas naciones realizaron un intercambio temporal de códices: Francia prestó a México el Códice Azcatitlan para su exhibición en el Museo Nacional de Antropología, mientras que el Códice Boturini será exhibido en la Biblioteca Nacional de Francia.
Ambos materiales abordan los orígenes del pueblo mexica, que según los documentos, dejaron la tierra mítica Aztlán rumbo a Tenochtitlán. El Azcatitlan narra la Conquista y los primeros años de la colonia; se compone de 20 fojas y data desde finales del siglo XVI y principios del XVII.

De acuerdo con la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, la comunidad hñähñu de Ixmiquilpan, Hidalgo fue la que impulsó la petición para que el Códice Azcatitlan volviese a México. Fue así como la presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente Emmanuel Macron acordaron el intercambio en noviembre de 2025, en el marco del bicentenario de las relaciones diplomáticas.
Por su parte, la embajadora de Francia en México, Delphine Borione, expresó que las exposiciones “representan una oportunidad extraordinaria para que el público mexicano, francés y visitantes de todo el mundo conozcan mejor la riqueza y diversidad de la historia mexicana”.
La travesía del códice
Según la Academia Mexicana de las Ciencias, el códice ha sido propiedad de diversas personas e instituciones a lo largo de cuatro siglos de existencia.
Primero habría estado en manos de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, un noble destacado de la sociedad novohispana y que fue gobernador de Texcoco, Tlalmanalco y Chalco. A su muerte, el documento pasó al intelectual jesuita Carlos de Sigüenza y Góngora; de ahí, los fondos documentales de los jesuitas fueron adquiridos por Lorenzo Boturini, historiador italiano y precursor de la historiografía.
La colección de documentos acopiada por Boturini fue confiscada por el virrey don Pedro Cebrián y Agustín, debido a que el historiador viajó a la Nueva España sin autorización de la Corona Española, así como gestiones para la coronación canónica de la Virgen de Guadalupe.

Bajo resguardo de la Secretaría de Cámara del Virreinato, el documento pasó a manos de otros historiadores que elaboraron copias, hasta llegar a manos de Joseph Marius Alexis Aubin, director de la sección de ciencias de la Escuela Normal Superior de París y un paleógrafo que se hizo con diversos documentos de la Colección Boturini.
“En 1840 Aubin se lleva toda la colección a Francia, donde la vende a Eugène Goupil; para finales de siglo, la viuda de Goupil la dona a la Biblioteca Nacional de Francia, donde hasta la fecha se conserva en la sala de manuscritos orientales; el documento de nuestro interés está registrado dentro de la colección de fondos mexicanos con el número 59-64”, refiere el artículo publicado en la revista de la Academia.
Abren la ruta para repatriar
El retorno temporal del códice abrió el debate para la posible repatriación de documentos históricos, que dejaron México de forma irregular hace casi 200 años y que en su momento las autoridades trataron de impedir su salida.
Baltazar Brito Guadarrama, director de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, dijo a los medios durante el acto oficial de ayer que ya hay esfuerzos y conversaciones para repatriar el códice.
“Sí han respondido, delegaciones de especialistas franceses han venido a ver las condiciones de conservación en México. Considero que tenemos todo lo necesario para resguardar este patrimonio. Depende de sus leyes y de las nuestras. Este préstamo es un primer paso. Sí existe la posibilidad y la viabilidad”, explicó Brito a Milenio.

Desde 2025, legisladores franceses han impulsado iniciativas para restituir a México los códices generados originalmente en su territorio. En mayo de 2026, la Ley 2026-351 fue promulgada en Francia y establece que anula el principio de inalienabilidad de bienes culturales y restituirlos a un Estado solicitante que demuestre las condiciones específicas de la apropiación ilegal, siempre y cuando haya ocurrido entre el 20 de noviembre de 1815 al 23 de abril de 1972.
El Códice Azcatitlan permanecerá en México hasta el 6 de diciembre de 2026, en una muestra que se complementa con 25 piezas que permiten comprender la manufactura y permanencia de estos documentos a través del tiempo.





