“Yo concebí, escribí y revisé esta novela”: David Silva Rojas defiende la autoría de ‘Donde el agua trabaja’
David Silva Rojas rechaza el uso de IA generativa en la novela ganadora del Premio Almadía Ventosa-Arrufat. El escritor afirma que tiene el “esqueleto” de la novela y distintas versiones del manuscrito.
El escritor peruano David Silva Rojas defendió la autoría de la novela ‘Donde el agua trabaja’, tras ser señalado por el diario El País de haber creado la obra con inteligencia artificial generativa, según un análisis hecho con la herramienta Pangram.
“Yo concebí, escribí y revisé esta novela”, afirmó el abogado especializado en Derecho Penal, quien ganó el Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat con su primer libro, basado en sus investigaciones sobre las condiciones de vida de agricultores en Ica, su lugar de origen.
“Mientras transcribía las entrevistas, comencé a escribir pequeños fragmentos en primera persona, reuniendo en una voz imaginada experiencias y sensaciones que me habían dejado aquellos testimonios”, abundó Silva en un comunicado.

Para sacudirse el señalamiento, Silva Rojas ha sostenido que usó un cuaderno de notas para bosquejar el “esqueleto” de la novela y que revisó la estructura y el lenguaje del manuscrito en distintas versiones del programa Word.
Silva indicó que su prioridad es colaborar con la editorial Almadía y aportar los documentos que confirmen la autoría humana del texto, sin intervención de la IA generativa.
“Entiendo que la inteligencia artificial plantea preguntas importantes para la literatura y para las editoriales. Sin embargo, considero que los resultados de una herramienta de detección, por elevados que sean sus porcentajes, no deberían tomarse como una prueba definitiva de cómo fue escrita una obra sin examinar otros elementos”, señaló.
El reportaje de El País desató una tormenta digital sobre Silva Rojas y Almadía, que suspendió la gira de presentación de ‘Donde el agua trabaja’ mientras revisa las pruebas, aunque aclaró que tanto al equipo editorial como al jurado del premio (conformado por Cristina Rivera Garza, Mónica Ojeda y Selva Almada) les pareció que la obra fue escrita sin intervención de la IA.
El caso abrió también una discusión sobre el uso de los nuevos modelos de lenguaje (LLM) en la literatura, al tiempo que expuso las contradicciones de confiarle a una IA la detección de estos usos en el sector.





