La CIA recomendó a Delcy Rodríguez para sustituir a Maduro en Venezuela
La CIA aconsejó a Trump respaldar a Delcy Rodríguez como presidenta interina de Venezuela, descartando a la opositora María Corina Machado.
Un informe clasificado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos recomendó al presidente Donald Trump mantener a los leales al régimen chavista en el poder tras la captura de Nicolás Maduro, según revelaciones del The New York Times.
Este análisis de inteligencia, que evaluaba escenarios posteriores a Maduro, fue decisivo para que Washington respaldara a la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta interina y descartara públicamente a la líder opositora María Corina Machado.
El documento sugería que figuras clave del chavismo, como la propia Delcy Rodríguez, el ministro del Interior Diosdado Cabello y el ministro de Defensa Vladimir Padrino, estaban mejor posicionadas para garantizar la “estabilidad a corto plazo” en Venezuela debido a su control sobre el Ejército y las fuerzas policiales. En contraste, el informe señalaba que Machado, a pesar de su legitimidad electoral y popular, “tendría dificultades para controlar el Gobierno y el ejército” tras décadas de dominio chavista.
Trump hizo propia esta evaluación de forma contundente. En una conferencia de prensa, afirmó que a Machado le sería “muy difícil ser la líder” porque “no cuenta con el apoyo ni el respeto del país”. Estas declaraciones representaron un revés para la opositora, quien había dedicado su Premio Nobel de la Paz de 2025 al mandatario estadounidense en un intento por congraciarse.
La relación entre Machado y altos funcionarios de la administración Trump, como el exenviado Richard Grenell, ya era tensa desde meses antes. Ayer lunes, en un último intento por acercarse, Machado se ofreció a “compartir” el galardón con Trump en una entrevista con Fox News, declarando: “Como este es el premio del pueblo venezolano, ciertamente queremos dárselo y compartirlo con él”.
Mientras tanto, la chavista Delcy Rodríguez juraba como presidenta encargada de Venezuela, apenas horas después de la captura y traslado a Estados Unidos del presidente Nicolás Maduro, quien enfrenta cargos de narcoterrorismo en Nueva York. Todo esto mientras el gobierno Suizo implementaba una medida para congelar los activos de Maduro y su círculo íntimo en ese país.
Hoy, martes 6 de enero, a sus 56 años y hasta ahora vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodriguez ejerce su primer día como jefa de Estado, sólo tres días después del operativo militar estadounidense en Caracas.
La captura y el proceso en Nueva York
Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, fueron detenidos en la madrugada del sábado 3 de enero de 2026 en Caracas, en lo que las autoridades estadounidenses describieron como un operativo amplio y controlado, pero en el que murieron civiles y decenas de militares de origen cubano. Maduro y su esposa fueron trasladados de inmediato a Nueva York.
Este lunes 5 de enero, ambos comparecieron ante un tribunal federal en Manhattan. Maduro y Flores se declararon “no culpables” de los cargos que se les imputan, que incluyen conspiración para el narcoterrorismo. En la audiencia, Maduro se identificó como prisionero de guerra y eligió como su defensor a Barry Polack, abogado que también defendió a Julian Assange.

En línea con las recomendaciones de la CIA, Delcy Rodríguez juró el cargo como presidenta encargada de Venezuela ante la Asamblea Nacional. La ceremonia fue presidida por su hermano, Jorge Rodríguez, reelegido como presidente del Parlamento.
La Rodríguez cuenta con un amplio historial en el chavismo. Abogada de profesión, fue ministra en varias instituciones bajo los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, incluyendo Comunicación, Economía, Relaciones Exteriores y la vicepresidencia ejecutiva. Desde el domingo, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ya había reconocido su designación.
“Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano luego de una agresión militar ilegítima contra nuestra patria”, dijo Rodríguez en su discurso. “Vengo con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos como rehenes en los Estados Unidos de Norteamérica”, añadió, refiriéndose a Maduro y Flores. Concluyó afirmando: “Vengo con dolor, pero debo decir que vengo también con honor a jurar”.
El acto contó con la presencia del hijo de Maduro, el diputado Nicolás Maduro Guerra, quien expresó su “apoyo incondicional” a Rodríguez. “La patria está en buenas manos, papá, y pronto nos vamos a abrazar aquí en Venezuela”, dijo.
Horas después de su investidura, la nueva mandataria envió un mensaje conciliador a través de Instagram, invitando al gobierno de Trump a “trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido”.
Trump respondió reconociendo que el nuevo gobierno venezolano está “cooperando”, aunque descartó convocar elecciones en el corto plazo en Venezuela. “Primero tenemos que arreglar el país, no se pueden celebrar elecciones. Es imposible que la gente vote”, argumentó.
La Constitución venezolana establece que, en caso de falta absoluta del presidente, se deben convocar elecciones en 30 días. Sin embargo, el Tribunal Supremo de Justicia interpretó la ausencia de Maduro como “temporal”. Según la carta magna, un vicepresidente puede suplir esta ausencia hasta por 90 días, plazo que la Asamblea Nacional puede extender a un máximo de 180 días.

El gobierno de Delcy Rodríguez en Venezuela reposa ahora sobre un marco frágil y bajo la presión simultánea de los intereses de Washington y de las facciones chavistas.
Desde Washington, el presidente Donald Trump informó este lunes que ha designado a tres altos funcionarios para coordinar la transición política en Venezuela: el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Guerra, Pete Hegseth; y su asesor en temas de migración y seguridad, Stephen Miller.
“No estamos en guerra con Venezuela. Estamos en guerra con la gente que vende drogas; estamos en guerra con la gente que vacía sus prisiones en nuestro país”, declaró Trump en una entrevista con NBC News.
Apenas hace un mes, Donald Trump indultó y liberó a Juan Orlando Hernández, el expresidente de Honduras que cumplía una pena de 45 años de prisión por narcotráfico. A Hernández lo habían sentenciado por facilitar el contrabando de unas 500 toneladas de cocaína a Estados Unidos y varios líderes narcotraficantes testificaron en la Corte y dieron detalles de la colusión que mantenían con ese otro mandatario hoy liberado por la justicia estadunidense.




