Nueve delfines siguen en cautiverio, tras clausura de parque acuático
Con una comida al día y cargando con enfermedades graves, la organización Veeleaf describe el encierro de nueve delfines en Cancún como una sentencia en prisión.
Nueve delfines continúan pasando días de incertidumbre y cautiverio en las instalaciones del parque Dolphin Discovery, en Cancún, Quintana Roo, clausurado hace casi un año por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Uno de los ejemplares, Mincho, dio nombre a una ley que prohibió el uso de animales marinos en espectáculos de parques acuáticos. Y pese a esta relevancia, el delfín —junto con otros ocho ejemplares que padecen cáncer y ceguera— sigue habitando piscinas con cuidados mínimos brindados por la administración del parque.
La organización civil Veeleaf ha dado seguimiento puntual y ha vigilado las rutinas diarias de los delfines mediante drones: por la mañana reciben un monitoreo veterinario, a la 1:00 de la tarde su primera y única comida del día, mientras pasan el resto del día bajo el sol (sin sombra para resguardarse) e inmóviles.
Los activistas que integran Veeleaf equiparan esta rutina diaria a una condena de prisión. Responsabilizan al cautiverio de haber propiciado el deterioro y a ese mismo deterioro como justificante de mayor encierro, aunado a la incapacidad del Estado mexicano para trasladar a los delfines a santuarios adecuados.
“Sin haber cometido ningún crimen, continúan presos con condena de: 38 años, Squalo; 36 años, Oceanía; 36 años, Mincho; 31 años, Satu; 28 años, Solei; 21 años, Solomon; 19 años, Diego; 18 años, Flex y 13 años, Apolo”.
De acuerdo con información de la periodista Fanny Miranda de Milenio, la Profepa ha llegado a plantear un debate sobre eutanasia en el caso de delfines con enfermedades crónicas que impacten en su calidad de vida.
Mincho: el impulsor de una ley contra el cautiverio que sigue encerrado
La historia de Mincho detonó la clausura del delfinario del Hotel Barceló, en la Riviera Maya,, cuando la viralización de un video en el que se ve al animal estrellar su nariz contra el concreto mientras realizaba una acrobacia. Aunque el incidente se registró en 2020, tuvieron que pasar cinco años para que resurgiera en redes y se cerrara el delfinario en marzo de 2025.
Previamente, se tuvo conocimiento de la muerte de dos delfines en cautiverio en el año 2024: Alex y Plata.

Mincho fue llevado a otro parque acuático que recibió una clausura de la Profepa en octubre de 2025. Desde entonces, ha permanecido encerrado y en situación de vulnerabilidad, junto al resto de su especie.
Una petición en la plataforma Change.org lanzada por Veeleaf ya suma 15 mil firmas. En ella, se exige al gobierno mexicano que la Ley General de Vida Silvestre sea aplicada de forma efectiva y se corrijan los vacíos que dificultan su cumplimiento, además de transparencia sobre el destino de los delfines y que esta sea la última generación de animales en cautiverio.
La organización estima que, pese a la puesta en marcha de la nueva legislación, 270 delfines permanecen en cautiverio en México, confinados para fines comerciales y dependiendo por completo de quienes los mantienen encerrados.




