Durante los últimos 10 años, se duplicó la deuda pública por habitante en México
La deuda pública que corresponde a cada ciudadano de México, incluidos niños y ancianos, se duplicó en los últimos 10 años. En noviembre de 2025, este compromiso financiero alcanzó los 137 mil 475.8 pesos por persona, prácticamente el doble de los 68 mil 489.3 pesos registrados en el mismo mes de 2015, según estimaciones del Consejo Nacional de Población y la Secretaría de Hacienda.
Este aumento es la cara individual de una cifra agregada sin precedentes. El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), la medida más amplia de la deuda, alcanzó 18 billones 261 mil millones de pesos. Se trata del nivel más alto desde que se tiene registro.
Solo entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025, la deuda pública aumentó en un billón 230 mil millones de pesos, un promedio de 3 mil 370.5 millones de pesos diarios.
Las proyecciones oficiales indican que esta trayectoria continuará. La Secretaría de Hacienda, a cargo de Egdar Amador Zamora Ramírez de la O, preveía que el SHRFSP cerraría el año 2025 en 18.9 billones de pesos. Para este año, 2026, la proyección es que el monto total llegue a 20 billones 259 mil millones.
Desde que la presidenta de México Claudia Sheinbaum asumió su cargo en el gobierno federal en octubre de 2024 hasta finales de 2026, se estima que la deuda pública se habrá incrementado en 3 billones 526 mil millones de pesos. Su administración heredó un pasivo de 16.7 billones de pesos al finalizar septiembre de 2024.
La postura oficial: estabilidad y sostenibilidad
Frente a estas cifras nominales récord, el gobierno federal enfatiza la evolución de la deuda en relación con el tamaño de la economía. En su informe mensual de diciembre, Hacienda destacó que la deuda pública se ubicó en 51.7% del Producto Interno Bruto (PIB), “manteniendo una trayectoria estable y sostenible en el mediano plazo”.
La dependencia señaló que este porcentaje está por debajo del 52% registrado en 2024, un resultado que atribuye a “una política fiscal responsable y a la optimización del perfil de vencimientos”. Para el cierre de 2025, se espera que el margen sea del 52.4% del PIB.

Foto: Daniel Augusto, Cuartoscuro
Los analistas trasladan estas cifras macroeconómicas al impacto concreto en los ciudadanos. El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) proyecta que la deuda por habitante será de aproximadamente 151,000 pesos en 2026.
Esta carga no es equitativa. El CIEP calcula que para el 10% de la población con menores ingresos (decil I), pagar su parte de la deuda representaría 3.8 años de todos sus ingresos. Para el 10% más rico (decil X), equivaldría a solo 1.2 meses.
El gobierno federal argumenta que la capacidad para gestionar esta deuda se fortalece con una mayor recaudación de impuestos. Hacienda reportó que, de enero a noviembre de 2025, los ingresos tributarios crecieron 4.6% en términos reales, superando lo esperado en 99,000 millones de pesos.
Este desempeño, según la dependencia, se debe a la ampliación de la base de contribuyentes, el combate al contrabando y herramientas digitales de fiscalización. Los ingresos por impuestos a las importaciones, por ejemplo, crecieron un 19%.





