Adiós a Ediciones Era: el mercado sepulta a un sello histórico
Víctima de una caída drástica en sus ventas y del colapso del mercado librero pospandemia, Ediciones Era anunció la suspensión de sus operaciones tras 66 años de historia.
Durante más de seis décadas, Ediciones Era –referencia de las editoriales independientes en México– construyó un catálogo decisivo para lectores de distintas generaciones y disciplinas. Ahora, acorralada por un mercado donde las ventas se desplomaron al 25% y después de vender su histórica sede en la colonia Roma para pagar deudas, la editorial anunció la suspensión de sus operaciones.
En un comunicado difundido en redes sociales por la comunidad lectora y personas allegadas a la editorial, el mensaje central es contundente: “Nos vemos en la necesidad de reconocer que el mercado del libro ha cambiado tanto que no nos permite vivir de las ventas de nuestros libros”.
Fundada en 1960 por Neus Espresate, Vicente Rojo y José Azorín –a quienes se unirían pronto Jordi y Quico Espresate–, Ediciones Era es fruto de la inventiva de los exiliados españoles en México: jóvenes en el destierro que crearon un proyecto cultural de amplio alcance, nombrado con el acrónimo de sus apellidos (Espresate, Rojo, Azorín).
El primer libro de su catálogo, La batalla de Cuba (1960), es un registro de la época en la que nació el sello. Se trata de un reportaje sobre la Revolución cubana escrito por Fernando Benítez, acompañado por un ensayo del historiador Enrique González Pedrero.
Desde entonces, los tiempos han cambiado. Varias industrias, como las del libro, no han podido sobreponerse a los desafíos actuales: “La red de librerías que existía antes de la pandemia y que garantizaba nuestra subsistencia desapareció (…) Estos últimos seis años hemos peleado de mil maneras para mantener la editorial viva, pero los ingresos para lograrlo no han llegado. Con muchos esfuerzos pagamos varias deudas en las que incurrimos durante la pandemia, pero, aun así, las cantidades que debemos siguen creciendo”, consigna el comunicado de ERA.
El equipo editorial informó que a partir de este momento irá cerrando cuentas con todas las librerías y puntos de venta que tienen sus libros.
Memoria de una ERA
Es posible, a través del catálogo de Ediciones ERA, trazar un mapa de la historia de la literatura mexicana en los últimos casi setenta años. En el ámbito de la crónica, La noche de Tlatelolco de Elena Poniatowska y Días de guardar de Carlos Monsiváis continúan siendo clásicos no sólo del periodismo mexicano, sino de la época que retratan: el año 1968. Para la narrativa, los relatos y las novelas de José Revueltas, así como Cartucho de Nellie Campobello o La Señal de Inés Arredondo, resultan fundamentales. La obra de José Emilio Pachecho es esencial para el acercamiento de los lectores a la poesía, el cuento, el ensayo y la novela.
Varios de los nombres decisivos para la tradición literaria mexicana también han pasado por este sello: Juan Rulfo, Octavio Paz, Rosario Castellanos, Sergio Pitol, Juan García Ponce. ERA fue asimismo crucial para la difusión de autores latinoamericanos a partir de la década de 1960: Gabriel García Márquez, Augusto Monterroso y José Lezama Lima.

Foto: Crisanta Espinosa, Cuartoscuro
Además de la literatura, Ediciones Era es un acervo del pensamiento latinoamericano: en sus páginas se encuentran clásicos indispensables del ensayo, el periodismo, la sociología política, comunicados del EZLN y radiografías históricas como La democracia en México de Pablo González Casanova y La revolución interrumpida de Adolfo Gilly.
La herencia cultural de Ediciones ERA va más allá todavía: los diseños de Vicente Rojo –presente en 56 de las portadas–, además del diseño de página y de tipografía también constituyen un legado perdurable en la historia de la gráfica en México y América Latina.





