La Guardia Nacional suma tres recomendaciones por casos de desaparición forzada
Detenciones arbitrarias, sin registros oficiales, sin consignar a las autoridades y mentiras en declaraciones. Estas son las prácticas de la Guardia Nacional en tres casos de desaparición forzada.
Desde su creación, la Guardia Nacional suma tres recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) por casos de desaparición de personas, donde se han practicado detenciones arbitrarias y acciones que derivaron en asesinatos.
La institución militar, ideada en teoría como un cuerpo policiaco con mando civil, ha sido señalada por otros casos de violaciones graves a los derechos humanos, entre los que se cuentan torturas, tratos degradantes y ejecuciones extrajudiciales.
La desaparición de Leonardo Escobar Barrios, profesor colombiano de la Universidad Iberoamericana, quien apareció con vida el 16 de enero, es el botón de muestra de las irregularidades con las que elementos de la Guardia Nacional actúan al momento de detener personas.

Escobar Barrios fue detenido el 31 de diciembre de 2025 y según su propio relato fue golpeado por la Guardia Nacional, no se le informaron sus derechos, pasó tres días en una celda de Apodaca y al ser liberado quedó en una situación de vulnerabilidad que lo llevó a deambular por las calles y estar “al borde de la muerte”.
Escobar fue rescatado por personal de un centro de rehabilitación, quienes dieron parte a las autoridades que ya lo buscaban. Su caso, que trascendió a los medios internacionales e implicó gestiones diplomáticas, es uno más que documenta el papel omiso (e incluso activo) de la Guardia Nacional en la desaparición forzada de personas.
Desapariciones a manos de agentes del Estado
El 27 de marzo de 2022, una persona fue detenida en el municipio de Vicente Guerrero, Durango. Cuando su madre acudió a pedir informes al destacamento de la GN, los agentes negaron haberlo detenido, pero la mujer les mostró un video donde consta la detención. Los elementos reconocieron haberlo detenido y luego haberlo liberado. El cadáver de la persona fue localizado el 6 de abril en el fondo de un arroyo, en el mismo municipio.
Estos hechos constan en la recomendación 83VG/2022, dirigida a la GN por desaparición forzada y privación de la vida. Los guardias nacionales declararon que detuvieron al hombre debido a que se encontraba bebiendo alcohol en la vía pública y presentó una actitud “renuente a cooperar, negándose a identificarse”.
Sin embargo, la realidad dista de la versión oficial de las autoridades. Un video admitido como evidencia por la CNDH muestra que el hombre no había bebido alcohol ni se había resistido al arresto y que los agentes no capturaron los datos en el Registro Nacional de Detenciones “por no contar con la clave correspondiente”.
La investigación de la Fiscalía de Durango y las pruebas a las que tuvo acceso la Comisión indican que, según geolocalizaciones de telefonía, el hombre fue trasladado a la comunidad de Villa Insurgentes por guardias nacionales y murió víctima de torturas infringidas por sus captores.

Una situación así vivió un joven de 20 años el 17 de agosto de 2021, circulaba en motocicleta en Culiacán, Sinaloa, cuando fue detenido por integrantes de la GN y de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal Culiacán por presuntamente “torearlos” y gritar consignas a favor grupo criminal “La Chapiza”.
Una vecina rindió testimonio y dijo que el muchacho fue golpeado mientras gritaba que le llamaran a su mamá. “Pasé por un lado para poder entrar a mi casa… los policías me gritaron , también quiero manifestar que la oficial que me dijo eso… era una mujer de la GN”, dijo la mujer en calidad de testigo.
El joven no fue puesto en libertad ni a disposición de ninguna autoridad y hasta el momento de emitirse la recomendación seguía desaparecido.
En un tercer caso, la CNDH acreditó la desaparición forzada de tres jóvenes (presuntos talamontes) que el 17 de marzo de 2022 fueron detenidos por agentes de la Guardia Nacional y entregados a líderes comuneros en la zona de Topilejo, quienes presuntamente habrían asesinado a dos de los detenidos, mientras que el tercero sobrevivió.

Según la recomendación 110VG/2023, los tres jóvenes fueron detenidos arbitrariamente en la comunidad de Fierro del Toro, Morelos por elementos de la Guardia Nacional y un civil armado con un rifle, de acuerdo con el testimonio de la víctima que sobrevivió a disparos de arma de fuego.
“Cabe precisar que, si bien ni los elementos de la GN ni de la SSCCDMX ejecutaron actos contra la privación de la vida de V2 y V3, o atentaron directamente contra la vida de V1, sus acciones y omisiones fueron determinantes para el desenlace de las víctimas, ya que lejos de todo protocolo y actuar, nunca fueron puestos a disposición de la autoridad competente”, insiste la CNDH al determinar la responsabilidad y colusión de las autoridades con los responsables de los homicidios.





