Siete de cada 10 trabajadores de la industria de la indumentaria tienen salarios insuficientes
Según un informe de ProDESC, 7 de cada 10 personas trabajadoras en el sector perciben salarios insuficientes.
Aunque la industria de la indumentaria aporta cerca de 95 mil millones de pesos al PIB manufacturero más de la mitad de sus trabajadores se encuentran en condiciones de precariedad, sin prestaciones ni salarios competitivos, así lo revela un informe elaborado por la organización Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ProDESC).
El documento, presentado en el marco del Foro de la OCDE 2026 sobre Debida Diligencia en el Sector de la Indumentaria y el Calzado, aporta cifras sobre las dinámicas de explotación laboral en un sector que mayoritariamente emplea a mujeres, atravesadas por una doble vulnerabilidad.
Según el informe, el 72% de las personas del sector trabajan sin un salario suficiente para superar el umbral de pobreza, es decir, de las 3.1 millones de personas, 2.3 millones, casi tres cuartas partes del personal ocupado, mientras que el 52% (1.7 millones) carecen de seguridad social.
Entre el personal asalariado, el 42% trabaja sin contrato estable y casi todos (94%) sin organización sindical, señala el informe, que retoma datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE 2022 – IV) elaborada por el Inegi.
Desde los campos de producción de materias primas hasta las maquilas y centros de distribución, se reproducen dinámicas de explotación marcadas por bajos salarios, jornadas extenuantes, hostigamiento, trabajo forzoso, violencia de género, trabajo infantil, contaminación ambiental, impactos en la salud, desplazamiento forzado, uso intensivo de recursos naturales, entre otras graves problemáticas.
Y es que al analizar las remuneraciones en el sector, ProDESC y las organizaciones aliadas reportan un incremento ligero a través de los años. Por ejemplo, un marginal aumento entre 2013 y 2019 en la industria textil (de 11,589 a 11,696 pesos mensuales) y en la de confección (8,360 a 9,026 pesos). Para 2022, se reportó un incremento de remuneraciones del 11% en la industria textil respecto al año 2020.
Mujeres, la mano de obra precarizada detrás de la industria de la indumentaria
En México, las mujeres representan el 68% de la fuerza de trabajo en la confección de prendas, según datos del Inegi y la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (CANAIVE), sin embargo, el porcentaje no toma en cuenta eslabones en la cadena de suministro como diseños de prenda, producción de insumos, comercialización y otros, por lo que la participación de las mujeres es mucho más alta.
En el país, mujeres dedicadas a esta industria han reportado prácticas abusivas de empleadores en la fase de reclutamiento, por ejemplo, jornadas laborales en periodos de prueba sin retribución y discriminación, mayormente asociada a condiciones de salud e inestabilidad laboral por el doble papel como madres o cuidadoras.

El informe incluye comentarios de mujeres en grupos públicos de Facebook sobre empleos en maquilas, en los cuales piden información de empresas que contraten a mujeres embarazadas o que vivan con discapacidad.
“Mujeres que necesitan horarios flexibles por sus responsabilidades de cuidado, personas migrantes sin permiso de trabajo, o personas con discapacidad con escasas oportunidades de inserción laboral efectiva, son perfiles que —ante las deficiencias estructurales del sistema económico, político, social y cultural— se ven empujados a aceptar empleos en el sector informal”, apunta el informe.




