El gobierno de México condena la intervención militar de EU a Venezuela
EU ha calificado su operación militar contra Venezuela como un éxito y afirma haber capturado a Nicolás Maduro.
Este sábado 3 de enero el gobierno de Estados Unidos atacó bases militares con bombas en Caracas, Venezuela y afirmó haber capturado al presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, en una operación que ha sido condenada por gobiernos latinoamericanos de izquierda, entre ellos el de México.
La presidenta Claudia Sheinbaum difundió por la mañana un comunicado con la postura oficial del gobierno de México, el cual “condena y rechaza enérgicamente las acciones militares ejecutadas unilateralmente en las últimas horas por fuerzas armadas de los Estados Unidos de América contra objetivos en territorio de la República Bolivariana de Venezuela, en clara violación del artículo 2 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)”.

México, país que ha reconocido al gobierno de Venezuela y cuyos presidentes mantuvieron relación diplomática con el fallecido Hugo Chávez y con Nicolás Maduro, ha pedido respetar el derecho internacional y privilegiar el diálogo como la única alternativa para superar las diferencias.
Para el gobierno de la presidenta Sheinbaum, cualquier acción militar pone en grave riesgo la estabilidad regional.
A esta postura se han sumado otros líderes de gobiernos latinoamericanos, entre ellos el colombiano Gustavo Petro (quien ya ha tenido rencillas diplomáticas con Trump), el presidente brasileño Luiz Inácio Lula de Silva y Gabriel Boric (el mandatario saliente de Chile).
Ataque de madrugada sobre Caracas
Las primeras horas de este sábado diversas explosiones se registraron en video en la capital de Venezuela, Caracas, precisamente sobre instalaciones militares clave, como la Base Aérea La Carlota, el Puerto Guairá, el Fuerte Tiuna y el Aeródromo de Higuerote.
El gobierno de Venezuela, detentado desde 1999 por el régimen bolivariano y cuestionado por violaciones graves a los Derechos Humanos, ha declarado el Estado de conmoción y ha deslizado que el objetivo del ataque “no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales”.
Hasta esta mañana, el gobierno de Donald Trump ha declarado como un éxito la operación, la cual fue tratada en absoluto secreto por lo que no se informó a la Comisión de Servicios Armados del Senado de EU. Maduro se mantiene ilocalizable, mientras el gobierno venezolano exige a Trump una prueba de vida.




