Imputan a Javier Duarte un nuevo delito; “lo fabricaron, no quieren que salga de la cárcel”, alega el exgobernador de Veracruz
Javier Duarte podría salir libre en abril de 2026, pero un juez le dictó prisión preventiva a por un nuevo proceso de desvío por 5 mdp.
Javier Duarte, el exgobernador de Veracruz preso desde 2017, cumpliría su condena de nueve años en 2026, pero la Fiscalía General de la República le imputó este jueves un nuevo cargo por peculado por el presunto desvío de cinco millones de pesos del Fondo para Apoyo a Personas con Discapacidad en 2012.
El juez de control Gustavo Aquiles Villaseñor impuso prisión preventiva justificada y fijó el próximo 17 de febrero para resolver si Javier Duarte es vinculado a proceso.
La acusación, presentada en el Centro de Justicia Federal del Reclusorio Norte, se sustenta en 38 datos de prueba aportados por la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción. El delito de peculado por el que se le señala puede alcanzar una pena de hasta 14 años de prisión.
La nueva imputación complica la posibilidad de que Duarte obtenga su libertad el siguiente año, cuando cumpla su actual condena por los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita y asociación delictuosa.

Foto: William Gularte, Cuartoscuro
Un recuerdo de Guatemala
Durante la audiencia, el juez Villaseñor justificó la prisión preventiva con base en el historial del exgobernador. Recordó que en octubre de 2016 Duarte huyó a Guatemala para evitar enfrentar la justicia y fue detenido en ese país, desde donde fue extraditado a México.
“El dato objetivo es que usted fue detenido en Guatemala y hubo necesidad de traerlo a México con una orden de detención provisional con fines de extradición”, señaló el juez. Añadió que la pena prevista para el peculado, de dos a 14 años, “es una pena elevada y aliciente para evadirse de la justicia”.
Villaseñor también respondió a las acusaciones de Duarte sobre un presunto sesgo político en el proceso: “Los tintes políticos escapan a mi función. Los juzgadores nunca hemos sido políticos. Creo todavía en la independencia judicial”.

“La instrucción es que no salga de la cárcel”
Con barba de candado, un chaleco color caqui y reloj en la mano izquierda, Duarte intervino en cuatro ocasiones durante la audiencia. En su última participación, señaló que el nuevo proceso penal responde a una orden para impedir que deje la cárcel.
“La instrucción es que Javier Duarte de Ochoa no salga de la cárcel”, declaró el exmandatario, hablando de sí mismo en tercera persona: “Nos están inventando y fabricando un nuevo proceso para imponer una medida cautelar que lo mantenga recluido”.
Calificó la acusación de “una bola de sandeces” y afirmó que solo tres de los 38 datos de prueba presentados por la Fiscalía lo mencionan directamente. Cuestionó la credibilidad de un testigo colaborador de la FGR y reconoció haber emitido un decreto en 2011, pero sostuvo que ese acto no prueba la comisión de un delito.
“Pueden decir misa, pero no hay un solo dato verificable que me vincule con el delito”, aseguró.
Diego Urizar, abogado de Duarte, sostuvo que la acusación se judicializó en un momento clave. “Es una acusación que empezó desde el 2016, y curiosamente se judicializó cuando faltaban dos meses para que ya pudiera obtener su libertad”, declaró a los medios afuera del reclusorio.
Urizar acusó a la Fiscalía de tener “una encomienda clara de tratar de justificar la permanencia de Javier dentro del penal”. Afirmó que el expediente fue integrado “al vapor” y que se trata de un intento por iniciar nuevos procesos para evitar la salida del exgobernador.
La defensa había intentado aplazar la audiencia en tres ocasiones previas. La más reciente postergación se debió a problemas de salud de Pablo Campuzano, abogado titular del caso, quien no asistió. El juez había advertido que, de no presentarse la defensa, nombraría un defensor de oficio, pero finalmente acudieron representantes del despacho.

Foto: Galo Cañas, Cuartoscuro
La audiencia que viene
La audiencia se suspendió luego de que la defensa solicitara la duplicidad del término constitucional, lo que fue concedido por el juez. La continuación está fijada para el martes 17 de febrero a las diez de la mañana, cuando se definirá si Duarte es vinculado a proceso.
En caso de que el juez determine la vinculación, el exgobernador deberá enfrentar un nuevo juicio en prisión preventiva, lo que extendería su estancia en el Reclusorio Norte más allá del mes de abril, cuando estaba prevista su liberación.
Duarte, quien gobernó Veracruz entre 2010 y 2016, ha permanecido privado de la libertad desde su extradición desde Guatemala. La resolución del próximo martes definirá si el nuevo proceso penal avanza o si, por el contrario, la defensa logra desvirtuar los señalamientos de la Fiscalía.





