Muere la ingeniera Margaret Hamilton, la líder de desarrollo de software en la misión Apolo
“No había otra opción más que ser pioneros”, dijo sobre su trabajo en la misión Apolo la científica Margaret Hamilton, fallecida a los 90 años.
Margaret Heafield Hamilton, quien encabezó el equipo de desarrollo del software durante el programa Apolo de la NASA, murió el 30 de septiembre a los 90 años, confirmó ayer la familia de la ingeniera.
“Hemos perdido un ícono”, lamentó el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), al dar a conocer la noticia. El MIT fue el centro universitario al que Hamilton dedicó buena parte de su trayectoria como investigadora y que fue pieza fundamental para la misión Apolo 11.
La NASA también reconoció el trabajo pionero de Hamilton como una apotación que será recordada por siempre.
Tarjetas perforadas y la computadora del alunizaje
Hamilton nació el 17 de agosto de 1936 en Paoli, Indiana. Estudió matemáticas en la Universidad de Michigan, pero se cambió al Earlham College, donde concluyó los estudios de matemáticas con filosofía en 1958.
En esa escuela conoció a su primer esposo, Joseph Cox Hamilton, y ambos tuvieron una hija, Lauren, en 1959. En su biografía, las anécdotas de Lauren en el laboratorio del MIT son recurrentes: “Mi hija Lauren solía venir a trabajar conmigo por las noches y los fines de semana porque todos éramos muy dedicados. No hubo un momento en el que no estuviéramos trabajando. A ella le gustaba jugar a astronauta porque me veía correr ciertas simulaciones”.
En la década de los sesenta, cuando se utilizaban tarjetas perforadas y equipos de baja memoria respecto a los de la actualidad, Hamilton se formó como programadora en el MIT, donde trabajó en proyectos de meteorología y defensa aérea, lo que la llevó a incorporarse al desarrollo de software para las misiones Apolo.
La imagen que más se asocia a Hamilton es esa en la que ella está de pie, sonriente, junto con una enorme pila de libros con el código de navegación de las naves utilizadas en el alunizaje, del módulo lunar (LM) y el módulo de comando (CM).

La imagen fue tomada en 1969 por un fotógrafo del Laboratorio de Instrumentación con fines promocionales. En otras dos fotos de la serie, se ve a Hamilton detrás de los libros de código, que por poco rebasan su 1.63 metros de estatura.
Ese trabajo permitió llevar a la luna, de forma segura, a los astronautas Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins.
Sobre la misión, Hamilton dijo en una entrevista en 2009: “No hubo una segunda oportunidad. Eso ya lo sabíamos. Nos tomamos nuestro trabajo en serio, muchos de nosotros comenzamos este viaje cuando aún teníamos 20 años. Encontrar soluciones y nuevas ideas fue una aventura. La dedicación y el compromiso eran un hecho. El respeto mutuo era generalizado. Como el software era un misterio, una caja negra, la alta dirección nos dio total libertad y confianza”.
Hamilton se convirtió en una inspiración para las mujeres en la ciencia, se dedicó a los emprendimientos en materia de tenología y recibió reconocimientos como el Premio de la Ley de Espacio Excepcional de la NASA en 2003; la Medalla Presidencial de la Libertad (otorgada por Barack Obama en 2016); el Premio Computer History Museum Fellow en 2017; el Premio Intrepid a la Trayectoria en 2019; y la inducción al Salón Nacional de la Fama de la Aviación en 2022.





