La batalla por Minneapolis
brigadas ciudadanas enfrentan a agentes de ICE
Enfrentamientos entre brigadas ciudadanas y agentes de ICE explotan en Minneapolis, después del asesinato de actviista Renée Nicole.
Minneapolis, la ciudad donde el asesinato de George Floyd en 2020 desató una ola global de protestas, es hoy el escenario de una batalla colectiva. Desde hace meses, comunidades organizadas patrullan sus vecindarios para alertar sobre redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). A una semana del asesinato de Renee Nicole Good, una poeta que prestaba servicios como patrullera comunitaria, por parte de un agente de ICE, la tensión entre los agentes federales y los activistas se ha incrementado y los agentes responden con redadas cada vez más agresivas, gases lacrimógenos y acoso, a las tácticas de defensa de los vecinos.
En las calles de Minneapolis y su ciudad gemela, Saint Paul, la situación parece crítica. Decenas de videos en redes sociales muestran a ciudadanos increpando a agentes federales, y a estos últimos chocando autos de civiles o arrestando a personas, a veces con órdenes de aprehensión irregulares. Hay familias norteamericanas refugiando en sus casas a repartidores o vecinos ante la persecución de ICE y videos generados por Inteligencia Artificial que intentan mostrar a los agentes como víctimas.
“Se necesita un asesinato para hacerme salir”, declaró John Martin, un vecino indígena de Minneapolis, durante una protesta frente al memorial de Renee Good.
Silbatos contra patrullas
Además de madre de tres hijos, Renée Nicole Macklin Good, la mujer asesinada la semana pasada por los agentes de ICE, también era poeta. Hace cinco años, cuando aún cursaba la licenciatura en literatura en la Universidad Old Dominion en Virginia, ganó el Premio de Poesía Universitaria de la Academia de Poetas Estadounidenses por un poema titulado “Sobre aprender a disecar fetos de cerdo”, un poema que describe la maravilla que implica la vida –a veces tan visceral, sanguinolenta– por encima de la religión y a pesar de la ciencia.
Su muerte, cuya grabación en vivo es una muestra de la brutalidad y arbitrariedad de los agentes de ICE, ha actuado como un catalizador de la indignación acumulada. Ciudadana estadunidense, formaba parte de los grupos de ciudadanos que, alarmados por el aumento de abusos durante los operativos, se organizaron para vigilar las acciones del ICE. Se han caracterizado por el uso de silbatos que hacen sonar al unísono para alertar a los posibles objetivos de las redadas, mientras documentan con sus celulares cada uno de los movimientos de ICE.
Donald Trump defendió las redadas como si ICE fuera de su ejército personal mientras acusó a Renée Nicole de “radical”, de agredir y haber puesto en peligro a las autoridades.

La estrategia de las brigadas ciudadanas hoy incluye divulgar el mayor número de videos tanto de redadas como de manifestaciones pacíficas. Sin embargo, las confrontaciones a veces escalan: fuentes oficiales han confirmado que varios ciudadanos estadounidenses han sido arrestados por obstruir el trabajo de los agentes.
Las tácticas antimigrantes de ICE han sido descritas por testigos como desproporcionadas. Un caso emblemático es el de Cristian Molina, un ciudadano de origen salvadoreño con nacionalidad estadounidense. El 12 de enero, agentes del ICE lo siguieron sin motivo aparente, chocaron su auto y, cuando él se negó a entregar sus documentos, desplegaron a unos 50 agentes y lo sometieron con gas lacrimógeno.
Estos operativos, parte de la “Operación Surgimiento Metro”, incluyen allanamientos y detenciones en lugares de trabajo, paradas de autobús y hogares. El comandante de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino, una figura visible en estas acciones, ha justificado públicamente los arrestos. En entrevista con Fox News, afirmó que detienen a “lo peor de lo peor”, como “abusadores de menores, traficantes de drogas y asaltantes”.
La respuesta oficial a las protestas también ha sido contundente. Agentes han usado empujones, golpes y gas lacrimógeno para dispersar manifestantes. Esta práctica le valió a Bovino una demanda civil en Chicago por violaciones a la Primera Enmienda, que garantiza la libertad de expresión.
Por su parte, el actual alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, quien ha ocupado el cargo desde 2018 y recientemente ganó la reelección para un tercer mandato, exigió públicamente que los agentes de ICE abandonaran la ciudad tras el asesinato de Renée Nicole: “Get the fuck out of Minneapolis“.
Un historial de brutalidad policiaca
La escalada de la tensión en Minnesota ocurre dentro de un panorama nacional sombrío. El año 2025 fue el más letal en dos décadas para las personas bajo custodia del ICE, con al menos 30 muertes, la cifra más alta desde 2004. Y los números van en aumento en 2026, con al menos cuatro asesinados reportados en los primeros diez días del año.
Un informe de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) de 2024 concluyó que hasta el 95% de las muertes bajo custodia del ICE entre 2017 y 2021 podrían haberse prevenido con atención médica adecuada. Organizaciones como Amnistía Internacional han denunciado condiciones “crueles, inhumanas y degradantes” en los centros de detención, caracterizadas por hacinamiento, comida en mal estado y negligencia médica.
El enfrentamiento en Minnesota no es un caso aislado ni es sólo por el caso de Renée Nicole. El pasado 22 de septiembre, el migrante mexicano Ismael Ayala murió en condiciones inciertas en un centro médico y bajo custodia de ICE; tenía un absceso abierto que pudo haber sido atendido.
Otros 9 mexicanos murieron el año pasado mientras se encontraban bajo custodia. Jesús Molina-Veya, migrante también mexicano, fue encontrado muerto en su celda, con una cuerda alrededor del cuello, en aparente suicidio. O Miguel Ángel García murió durante un tiroteo realizado por un hombre armado contra una instalación del ICE en Texas.

Durante los primeros diez días del año, ICE anunció la muerte de al menos cuatro personas más bajo su custodia. Todos hombres, entre 42 y 68 años, originarios de Honduras, Cuba y Camboya. Las causas se atribuyeron a problemas cardíacos.
A todo esto se ha sumado, la muerte de Renée Nicole que ha generado protestas fuera de Minneapolis, en Chicago y Nueva York que exigen mayor control a los cuerpos armado, mientras la administración Trump revocó una orden que exigía cámaras corporales en cada corporativo federal, un tema que comenzó a debatirse desde el caso de Pedro García, un joven hispano de 19 años muerto a tiros por la policía de California en marzo de 2025. Las grabaciones, disponibles porque la policía local sí usaba cámaras, fueron cruciales para que su familia cuestionara la versión oficial.
Mientras tanto, en Minneapolis, la comunidad mantiene una resistencia fiera. Los ciudadanos exigen que las redadas paren. “No queremos que nuestros impuestos se usen para aterrorizar a nuestros vecinos”.
La versión oficial de un asesinato
La versión oficial sobre la muerte de Renée Good contrasta radicalmente con la percepción comunitaria. Tricia McLaughlin, subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), calificó a Good como “una alborotadora violenta que usó su vehículo como arma” y tildó el incidente de “acto de terrorismo interno”. Un agente, dijo, realizó “disparos defensivos” porque “temía por su vida”.
Este lenguaje refleja la postura de una administración que ha intensificado notablemente la política de detenciones. A fines de diciembre de 2025, más de 68,000 adultos estaban detenidos por el ICE, casi el doble que en diciembre de 2023.




