Los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa exigen el regreso del GIEI
"Tengan por enterado que no aceptaremos simulaciones", dicen los padres de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.
Los padres y madres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa exigieron el retorno del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) a la investigación del caso, que este mes cumple doce años.
Para los padres, el regreso del GIEI es clave si se quiere avanzar en el esclarecimiento del caso: “Demandamos la reincorporación del GIEI para coadyuvar y fiscalizar de manera autónoma las líneas de investigación. Consideramos inaceptable que se pretenda dar carpetazo a las indagatorias valiéndose únicamente de herramientas tecnológicas oficiales que han dejado caer los esfuerzos de más de una década. Requerimos el aval técnico y la supervisión de un cuerpo internacional confiable para romper el ‘pacto de silencio’ que impera en las instituciones locales”, expresaron.

Y aunque esta demanda fue planteada por las familias a la presidenta Claudia Sheinbaum en su reunión de la semana pasada, el compromiso de contactar a los exintegrantes del GIEI se mantiene en vilo, ya que la presidenta sigue sin atender la principal demanda de los padres y quienes les acompañan: la entrega de 800 folios de inteligencia militar.
Los expertos dejaron el país en dos momentos: en 2016, tras desmontar la “Verdad histórica” (la versión oficial del gobierno de Enrique Peña Nieto que sostenía la incineración de los estudiantes en el basurero de Colula) y en 2023, cuando las investigaciones sobre el Ejército marcaron la falta de cooperación y un quiebre con la administración de Andrés Manuel López Obrador.
El ocultamiento de información
Este mes se cumplen 12 años de la desaparición forzada de los 43 estudiantes, quienes fueron víctimas de desaparición forzada mientras se dirigían a la Ciudad de México para participar en la protesta por el aniversario de la Masacre de Tlatelolco.
Hasta el momento, sólo se han localizado los restos de tres estudiantes, mientras las indagatorias continúan, con promesas desde el gobierno de utilizar nuevas herramientas tecnológicas, dejando de lado los 800 folios que el Centro Regional de Fusión de Inteligencia (CERFI) con sede en Iguala generó antes, durante y después de la desaparición.
En un comunicado posterior a la reunión con la presidenta, las familias de los estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos señalaron el papel de encubrimiento del Ejército, que insiste en que no existe más información por entregar.

En el sexto y último informe del GIEI, un exmilitar de identidad reservada declaró ante la Fiscalía General de la República (FGR) que “toda la información generada del caso Ayotzinapa en su mayoría fue ocultada al GIEI y a la UEILCA debido al involucramiento de personal militar y a que el ejército no está facultado para realizar actividades de monitoreo e intervención de llamadas”.
El testigo protegido detalló además las actividades del Centro Militar de Inteligencia (CMI), una instancia secreta que emplea el malware Pegasus.
“El GIEI tuvo informaciones de que a partir de mayo de 2022 se dio una
centralización de la información física generada del caso Ayotzinapa, para ser
resguardada en instalaciones diversas, las cuales están plenamente identificadas y
han sido informadas al Presidente de la COVAJ y al Presidente de México”, apuntaron los expertos.
En febrero de 2023, el presidente López Obrador preguntó al general secretario Luis Crescencio Sandoval por el traslado de los documentos CRFI a las instalaciones de San Miguel de los Jagüeyes, en Huehuetoca. El Alto Mando de la Defensa dijo al presidente que no se había dado ninguna orden para trasladar los folios “dado que esto sería contrario a la normatividad en el control y manejo de documentación de carácter oficial, con las consecuentes responsabilidades legales”, afirmó.




