El Congreso de Edomex aprueba el reconocimiento a las personas no binarias
El Estado de México se convierte en la quinta entidad en aprobar el reconocimiento jurídico de identidad a personas no binarias.
Tras la aprobación del Congreso mexiquense, las personas no binarias podrán modificar su nombre y género en sus actas de nacimiento, a partir de los 18 años. Por medio de un trámite administrativo —en el que en ningún caso será requisito acreditar intervención quirúrgica, terapias o procedimientos para reconocer la identidad de género—, las personas no binarias podrán solicitar la integración de un casillero ‘otro’, distinto al de ‘hombre’ o ‘mujer’.
Este reconocimiento es resultado de dos iniciativas, una fue propuesta por la asociación civil Fuera del Clóset y Meme Navarro, diputade local; la otra fue presentada por la gobernadora Delfina Gómez. Con la aprobación del Congreso del Estado de México, la reforma modifica el artículo 3.42 del Código Civil de ese estado.
“Este es un paso fundamental para que el Estado proteja y garantice condiciones de vida digna para las personas no binarias”, expresó la asociación Fuera del Clóset en redes sociales.
“Este momento representa un avance histórico, damos un paso significativo hacia una sociedad más justa e incluyente, donde las personas no binarias podrán existir plenamente ante la ley en el Estado de México”, afirmó por su parte le diputade Meme Navarro.
Las entidades que ya han aprobado el reconocimiento jurídico de la identidad no binaria son Hidalgo, Baja California, Baja California Sur y la Ciudad de México. Ahora se suma el Estado de México.
Progenitores podrán elegir libremente el orden de los apellidos
Además del reconocimiento jurídico de la identidad de personas no binarias, el Congreso mexiquense también aprobó la libre elección de las personas progenitoras respecto al orden de los apellidos de sus hijas, hijos, hijes en las actas de nacimiento.

El nombre de las personas físicas se conformará con el sustantivo propio, un apellido de la madre y un apellido del padre. En ambos casos los progenitores podrán decidir cuál de sus apellidos asignará, así como el orden que acuerden de forma común.
La decisiones es considerada un pasos históricos para colectivos y organizaciones sociales en pro del reconocimiento jurídico de distintas identidades, pues consideran que reflejan mejor las realidades actuales de uno del grupo vulnerable.




