Pozos letrina, Pemex inyectó al subsuelo 18 millones de metros cúbicos de residuos en 2023
Los pozos letrina de la industria petrolera impactan el medioambiente, advierte la organización CartoCrítica.
En 2023, Petróleos Mexicanos (Pemex) inyectó en el subsuelo 18 millones de metros cúbicos de residuos de hidrocarburos (conocidos en el argot técnico como agua producida) en pozos letrina, diseñados para la gestión de desechos y fuente de graves impactos ambientales, señala un informe de la organización CartoCrítica.
El informe Pozos Letrina: Residuos petroleros inyectados en las profundidades, elaborado por los investigadores Carla Flores Lot y José Rafael Flores Hernández, documenta el incremento en las últimas dos décadas de la inyección de desechos de la actividad de hidrocarburos en México.

Desde el año 2000, el agua producida (definida como el agua que sale a la superficie junto con los hidrocarburos durante la extracción de petróleo y de gas) ha disparado su generación hasta el 95%, pasando de 11.9 millones de metros cúbicos (MMm³) hasta los 23.2 millones en el año 2023.
“Los desperdicios o sobrantes de la extracción de hidrocarburos representan una fuente potencial de contaminación crónica, ya que pueden filtrar sustancias tóxicas como metales pesados, hidrocarburos, sales y compuestos orgánicos persistentes hacia el suelo y cuerpos de agua subterráneos”, advierte el informe, basado en revisión de informes públicos, solicitudes de acceso a la información y literatura académica.
¿Qué son los pozos letrina?
En la industria de los hidrocarburos, los pozos de disposición son también llamados “pozos letrina” y son espacios diseñados para captar inyecciones de desechos producto de la extracción de recursos energéticos, entre los que se encuentran lodos de perforación, agua congénita (aquella atrapada en la roca del yacimiento desde su formación, puede contener altas concentraciones de compuestos tóxicos), agua producida (la que sale a la superficie junto con los hidrocarburos durante la extracción de petróleo y de gas) o el agua de retorno (fluido inyectado para estimular la producción, como sucede durante el fracking).
Según la literatura académica, la mala gestión en los pozos letrina podrían derivar en consecuencias ambientales serias, por ejemplo, la filtración de contaminantes hacia mantos acuíferos y la debilitación de la estructura debido al revestimiento de cemento usado en los pozos.

Y es que la inyección de residuos es uno de los métodos de gestión más socorridos a nivel mundial. En 2023, la Asociación Internacional de Productores de Petróleo y Gas recopiló datos de 43 empresas en 67 países y determinó que el 63% del “agua producida” fue inyectada al subsuelo.
En México, las inyecciones del agua producida al subsuelo representaron el 77.7% del volumen producido en 2023. El resto fue descargada en cuerpos de agua superficiales previo tratamiento bajo la normativa de la CONAGUA.
La ubicación de estos espacios en comunidades marginadas constituye para los investigadores, un ejemplo claro de las “zonas de sacrificio”, con consecuencias graves para una población empobrecida a costa del desarrollo.

Estos impactos ya están documentados ampliamente en países como Nigeria, Ecuador y Estados Unidos, donde se registran enfermedades crónicas, además de alteraciones neurológicas, reproductivas y cancerígenas.
Opacidad y pozos clasificados por seguridad nacional
Por otro lado, el informe recalca la falta de transparencia en la información de instituciones encargadas de la gestión de residuos y su regulación.
En un ejercicio de acceso a la información, los investigadores tramitaron cinco solicitudes de transparencia ante la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), así como a Pemex Exploración y Producción (PEP).
La ASEA clasificó datos de los pozos (como coordenadas y tipos) como información reservada bajo el argumento de la seguridad nacional. Sobre la sustancia inyectada, la reservó por motivos de secreto industrial. Lo único que entregó fue la versión pública de un Informe Anual de Operaciones en Pozos de Disposición correspondiente a la empresa PERENCO en formato pdf, con datos genéricos y fragmentados.
La información disponible no permite responder con claridad preguntas básicas sobre cuántos pozos existen, qué tipo de residuos reciben, cómo se monitorean, ni cuál es su desempeño a lo largo del tiempo
La CNH solo redirigió a un mapa interactivo (hoy inaccesible) y un listado de pozos únicamente del periodo 2016 a 2018, sin los datos específicos que se pidieron.
Finalmente, Pemex PEP se vio obligada a entregar información tras recibir una queja en su primera respuesta (en la que declaró la información inexistente). La filial entregó listados tabulares pero sin los datos solicitados.
“El ejercicio permitió constatar un grave déficit estructural de transparencia y de documentación pública sobre las operaciones de disposición subterránea de fluidos”, concluyó el informe sobre las falencias de las instituciones.





