Pueblos exigen la prohibición del fracking en una jornada nacional de resistencia
Comunidades de Veracruz, San Luis Potosí, Coahuila y Nuevo León, exigen a la presidenta decretar la prohibición inmediata y definitiva del fracking.
Durante el transcurso del Día Mundial del Medio Ambiente, comunidades de Veracruz, San Luis Potosí y Nuevo León exigieron a la presidenta Claudia Sheinbaum la prohibición de la extracción de gas a través de fractura hidráulica o fracking.
Esta jornada nacional se da tras una mayor apertura del gobierno federal, desde abril de este año, para explotar yacimientos de gas fósil en México bajo el argumento de reducir la dependencia de gas importado y afianzar la soberanía nacional.
Para analizar esta posibilidad, el gobierno presentó un Comité Científico integrado por investigadores de las universidades más prestigiosas del país. Hoy, las comunidades exigieron al Comité que preserve su independencia frente a la industria petrolera y que rechace cualquier intento de utilizar la ciencia “para legitimar actividades incompatibles con la protección ambiental y el cuidado de la vida”.
Las manifestaciones, foros y actividades artísticas se dieron precisamente en las regiones más amenazadas por la expansión del fracking: participaron más de 200 comunidades nahuas y tének en San Luis Potosí –con el respaldo de actas de 300 comunidades–, juventudes en Nuevo León, más de 30 colectivos en Coahuila, y la organización en bloque de comunidades del norte, centro y sur de Veracruz.
“La ciencia no puede ser utilizada para encubrir los impactos del extractivismo ni para justificar nuevas zonas de sacrificio bajo la narrativa oficial de soberanía energética. El Comité Científico tiene en sus manos la responsabilidad histórica de quienes hoy evalúan esta técnica y decidir si ponen el conocimiento al servicio de la vida y los ecosistemas o al servicio de una industria que busca perpetuar la dependencia de los combustibles fósiles en plena emergencia climática”, advirtieron los pueblos en un comunicado difundido por la Alianza Mexicana contra el Fracking —colectivo de más de 40 organizaciones civiles y sociales en México—.
La Alianza Mexicana contra el Fracking ha señalado anteriormente que desde hace más de diez años los planes gubernamentales sostienen “la fantasía de un ‘fracking sostenible’ con tecnología que no contamina el agua (…). Pero a la fecha esa tecnología sigue sin existir”.
Los manifestantes exigieron a la presidenta decretar la prohibición inmediata, total y definitiva del fracking en México, instando además al Comité Científico a actuar con ética, independencia y bajo el principio precautorio en materia ambiental en el análisis del fracking y en sus recomendaciones al gobierno.

De acuerdo con el Compendio de hallazgos científicos, médicos y de medios de comunicación, del Concerned Health Professionals of New York, no hay ninguna prueba de que el fracking pueda realizarse sin que suponga una amenaza directa para la salud humana ni ponga en peligro la estabilidad climática de la que depende dicha salud.
“El fracking lejos de ser sustentable es una sentencia de muerte y una perpetuación del colonialismo extractivista y capitalista que sólo generará mayor dependencia a capitales privados y transnacionales e incrementará la deuda de Pemex y el pueblo de México”, concluyeron los manifestantes en su jornada nacional.





