Más de cien organizaciones multiplican las voces contra la supercarretera Palenque–San Cristóbal
Comunidades en Chiapas denuncian vigilancia con drones, destrucción de manantiales y cuestionan asambleas relacionadas con la "Ruta de las Culturas Mayas".
Durante los últimos días, comunidades choles, tseltales, tsotsiles y el gobierno comunitario del municipio de Chilón, en Chiapas, han reportado un incremento en la vigilancia hacia las personas que se oponen a la construcción de la supercarretera Palenque–San Cristóbal, denominada oficialmente como la “Ruta de las Culturas Mayas”. Los pobladores sobrevuelos de drones e ingreso de personal vinculado al megaproyecto a sus tierras sin autorización.
Ante esta situación, más de cien organizaciones ambientales, climáticas y de derechos humanos se han sumado públicamente al rechazo de estas obras y exigen al gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, “que detenga cualquier acto de intimidación y atienda la oposición expresada por las comunidades”.
Su exigencia se extiende a nivel federal: piden a la presidenta Claudia Sheinbaum que detenga el avance de la carretera y que abra un diálogo directo con los pueblos afectados.
Las comunidades de Chilón, además, advierten sobre la destrucción de bosques, manantiales, cerros y parcelas de cultivo que la construcción de la supercarretera ya está provocando.

La idea de una gran vía entre la zona norte de Chiapas y la región de Los Altos ha aparecido de forma recurrente en la agenda gubernamental desde 2009. El primer antecedente surgió con el anuncio del Centro Integralmente Planeado Palenque dentro del Plan Mesoamérica. A pesar de los constantes impulsos de distintas administraciones, la resistencia de las comunidades ha frenado el avance del proyecto en sus distintos intentos.
Actualmente, el gobierno de Chiapas impulsa la proyectada “Ruta de las Culturas Mayas”, una autopista de 153 kilómetros, diseñada para unir Palenque con San Cristóbal de las Casas y conectar un ramal hacia Ocosingo. El trazo cruza territorios de los pueblos choles, tseltales y tsotsiles en municipios como Salto de Agua, Chilón y San Juan Cancuc.
A nivel nacional, la propuesta se integra en el Plan de Inversión para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030. Esta estrategia articula la red carretera con el Tren Maya y el Corredor Interoceánico.
El 8 de junio de 2025, el gobernador de Chiapas dio el banderazo de inicio a las obras para construir el primer tramo de la supercarretera.
Mujeres tseltales cuestionan los procesos de consulta en torno a la supercarretera
El pasado 9 de agosto, más de cuatro mil personas de 600 comunidades realizaron una peregrinación para ratificar su rechazo al megaproyecto.
Contrario a las directrices de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) –que exige la participación efectiva de los pueblos originarios y la inclusión prioritaria de las mujeres–, pobladoras tseltales denuncian que fueron excluidas de las asambleas relacionadas con la obra, mientras que personas ajenas a la comunidad sí tuvieron cabida en el proceso.
Las más de cien organizaciones exigen que se esclarezca cómo se realizaron esas asambleas, quiénes participaron y qué información recibieron.
“El nombre ‘Ruta de las Culturas Mayas’ no puede servir para justificar la destrucción de la selva que sostiene a esos mismos pueblos. Proyectos en la zona han evidenciado el costo ambiental de impulsar una gran obra bajo esa promesa de desarrollo. Las autoridades deben impedir que esa historia se repita en Chiapas”, enfatizan las organizaciones.





