El costo del tráfico en México: 203 mil millones al año
Ante un costo vial de 203 mil millones de pesos anuales que afecta más a los usuarios del transporte público, el IMCO propone reorientar los subsidios de movilidad hacia el transporte masivo, actualizar tarifas y pilotar cobros por congestión vial en zonas saturadas.
La congestión vial cuesta 203 mil millones de pesos al año en el país: una factura invisible que afecta con mayor fuerza a las personas usuarias del transporte público. Así lo demuestran los resultados de la investigación “Costo del Tráfico 2026”, realizada por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
Aunque el transporte público mueve al 40% de la población en las 44 ciudades analizadas, sus pasajeros concentran el 55.4% de la pérdida económica total y pierden en promedio 140 horas al año atrapados en la congestión vial.
En cambio, los usuarios de vehículos privados pierden 94 horas al año y el costo económico anual por persona es de 4 mil 811 pesos: casi 2 mil 500 pesos menos que los usuarios del transporte público.
En su investigación, el IMCO sostiene que analizar esta brecha es clave: “la importancia de la movilidad no está únicamente en la distancia que recorren las personas, sino en el tiempo que necesitan para llegar a sus destinos. Mientras más tiempo pasan en el tráfico, más difícil resulta acceder a empleos, escuelas y servicios, lo que limita sus oportunidades y su calidad de vida”.

El tráfico de las capitales
La selección de las 44 ciudades estudiadas se definió a partir de tres criterios: capitales estatales, una alta actividad económica y concentraciones urbanas con más de un millón de habitantes.
En estas zonas, de forma general, el traslado al trabajo toma en promedio 37 minutos. Sin embargo, el tiempo cambia según el medio de transporte usado: el trayecto promedio es de 30 minutos en vehículo privado y de 42 minutos en transporte público.
Para una persona que realiza diez traslados a la semana entre su casa y el trabajo, esto equivale a alrededor de cinco horas semanales en transporte privado y siete horas en transporte público.
“Hacer visible este costo permite entender que mejorar la movilidad no consiste únicamente en reducir los tiempos de traslado, sino en devolver tiempo a las personas para que puedan destinarlo a otras actividades, lo cual, a su vez, hace a una zona metropolitana un lugar más habitable”, explica el IMCO.
El mapa del colapso vial: la CDMX a la cabeza
Son cinco zonas metropolitanas las que concentran el 65% de las pérdidas económicas totales por la congestión vial en el país: la Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Tijuana y Puebla-Tlaxcala, donde la infraestructura actual resulta insuficiente ante la demanda diaria de movilidad.
El caso de la Ciudad de México destaca de forma drástica al absorber por sí sola el 40% del costo total de la congestión a nivel nacional, lo que equivale a 81 mil 700 millones de pesos. En la capital del país, los habitantes que se trasladan pierden en promedio 211 horas al año atrapados en el tráfico. Si este tiempo se traduce en días, son casi nueve días completos consumidos en el trayecto, la cifra más alta de las 44 ciudades analizadas por el IMCO.
Por su parte, el resto de las zonas que conforman este bloque enfrentan también presiones sobre el tiempo de sus habitantes. Ciudades como Monterrey, Guadalajara, Tijuana y Puebla-Tlaxcala no sólo acumulan la mayor parte de la factura económica nacional, sino que reflejan cómo la congestión vial se ha convertido en un obstáculo estructural para la calidad de vida de las personas que viven en las ciudades consideradas como principales motores económicos e industriales del país.

Para revertir esta factura invisible y transformar la movilidad urbana, el IMCO plantea cuatro acciones clave. En primer lugar, propone reorientar los presupuestos y subsidios de movilidad hacia las modalidades de transporte público que trasladan a la mayoría de la población. A la par, el instituto sugiere diseñar esquemas de tarifas técnicas para garantizar la viabilidad y sostenibilidad financiera de la red masiva, así como acelerar la modernización tecnológica y energética de las flotas en circulación.
Finalmente, el estudio incentiva el desarrollo de programas piloto de cobro por congestión en zonas y horarios de alta saturación vial, una medida orientada a desincentivar el uso desmedido de los autos particulares y liberar espacio para un tránsito más eficiente.





