Denuncian irrupción del crimen organizado en la comunidad wixárica de San Andrés Cohamiata
El pueblo wixárica de Tatei Kie, en Mezquitic, exige seguridad para sus comuneras y comuneros tras irrupción de grupos criminales
La comunidad wixárica del municipio de San Andrés Cohamiata (TateiKie, en huichol), situada en el municipio de Mezquitic, Jalisco, denunció la irrupción de presuntos grupos del crimen organizado en su territorio y se declararon en alerta máxima.
Así lo dieron a conocer en un comunicado difundido en redes sociales. “La presencia del crimen organizado ha generado un clima de violencia, miedo y violación a los derechos fundamentales, sin una respuesta contundente del Estado Mexicano”, señalan, en exigencia del despliegue de fuerzas de seguridad.
San Andrés Cohamiata es una comunidad de difícil acceso ubicada en la región norte de Jalisco. Cuenta con menos de mil 676 habitantes según el último censo del INEGI y su comunidad se dedica a la labor artesana, la agricultura y la ganadería.

Con cartulinas que cubren sus rostros, los habitantes de TateiKie elevaron su denuncia para que la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Pablo Lemus Navarro tomen acciones para la defensa de líderes comuneros, amenazados previamente por los grupos delincuenciales.
Testimonios recopilados por UDGTV señalan que los sujetos armados ya han asaltado a las autoridades agrarias. “Ya amenazaron a nuestro delegado comunal, lo citaron, bajaron dinero y no queremos que pase esto a otras autoridades”, dijo al medio local un habitante que pidió el anonimato por el temor de la presencia criminal en la zona.

Aunque los residentes han mandado cartas al gobierno estatal y federal, hasta el momento solo la delegación del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) en Jalisco ha emitido un pronunciamiento y llevado la denuncia ante las corporaciones de seguridad.
“El Instituto reconoce la legítima lucha de la comunidad y expresa su solidaridad ante la situación que actualmente enfrenta, reiterando su compromiso de continuar trabajando de manera coordinada con las autoridades de los distintos órdenes de gobierno, en atención a las necesidades planteadas por la propia comunidad y sus autoridades tradicionales”, señaló.
Las irrupciones violentas contra comunidades indígenas autónomas no es nueva. A esta intrusión se suma la ocurrida el año pasado en San Lorenzo Azqueltán (en la misma región del norte de Jalisco) cuyo origen se debe a un caso de despojo de bienes comunales contra habitantes de los pueblos wixárica y tepehuanos.





