EU daña con dinamita el Cerro Cuchumá, sitio sagrado del pueblo kumiai
Detonaciones en el cerro Cuchumá para expandir muro fronterizo destruyen sitio sagrado de pueblo kumiai y expulsan a la fauna local.
Una serie de explosiones cerca del Cerro Cuchumá, provocadas por el gobierno de Estados Unidos para extender su muro fronterizo, preocupa a la comunidad indígena kumiai, poblaciones aledañas y ambientalistas. Este cerro, ubicado en Tecate, Baja California —en la franja fronteriza con EU— es un sitio sagrado con carga espiritual y cultural para el pueblo Kumiai.
El Cerro Cuchumá –en realidad, una pequeña montaña–es un sitio ceremonial del pueblo kumiai: un sitio sagrado donde se conectan con los dioses y adquieren sabiduría. Al representar un espacio de sanación, la montaña también es un lugar de iniciación para chamanes y un resguardo de memoria cultural y comunitaria.

Foto: Adolfo Vladimir, Cuartoscuro
El cerro de Cuchumá es parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de México, en él se encuentran monolitos y vestigios arqueológicos, los cuales corren el riesgo de ser destrozados por las detonaciones. Uno de los monolitos, de 35 metros, ya ha sido destruido.
“Se ha mencionado el daño a un monolito en particular; sin embargo, el problema es mucho más amplio: es todo el cerro el que debe entenderse como un espacio patrimonial”, explicó para el Colef Press el doctor Miguel Olmos Aguilera, investigador del Departamento de Estudios Culturales de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef).
El investigador también expresó su preocupación porque hay incertidumbre sobre el estatus legal de los sitios patrimoniales del área, ya que no se ha determinado de forma clara la incorporación formal de estos sitios en los registros históricos y arqueológicos del Instituto Nacional de Antropología e Historia, a pesar de las reuniones para integrar esos listados en el patrimonio cultural, desde el 2015. “La ausencia de un registro claro podría implicar un vacío legal en la protección de estos espacios”, advirtió.
Ayer, representantes de comunidades indígenas y ambientalistas protestaron en unas canchas de futbol pegadas al muro fronterizo. Al ritmo de las sonajas y percusiones, líderes indígenas entonaron cantos y danzaron Kuri Kuri, un canto tradicional interpretado en ceremonias y fiestas.
Daños ecológicos
La Red Ambiental de Baja California —conformada por más de 20 organizaciones, especialistas e integrantes de la comunidad Kumiai— rechazó las detonaciones, la remoción de material y las alteraciones del entorno natural en la montaña sagrada Cuchumá.

Advierten que estas explosiones alteran el ciclo hidrológico al remover el suelo y la cobertura vegetal, lo que genera procesos de erosión que afectan la recarga de acuíferos en una región de por sí hidricamente vulnerable. También señalaron que la infraestructura del muro irrumpe corredores biológicos, afectando la movilidad de la fauna: víboras y lagartijas se han desplazado hacia las faldas de la montaña por las detonaciones.
La Red insta a realizar de manera bilateral evaluaciones integrales e independientes sobre el daño ecológico e hidrológico, así como garantizar la participación de comunidades locales y pueblos originarios de ambos lados de la frontera en la toma de decisiones.
“Se está revisando”: Sheinbaum
El pasado 10 de abril la presidenta Claudia Sheinbaum fue cuestionada en la conferencia matutina sobre las detonaciones en el cerro Cuchumá. Su respuesta fue breve:
“Se está revisando junto con la Secretaría de Cultura y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y les pido a ellos que puedan informar sobre este tema”.
Por su parte, Red Ambiental de Baja California exigió a Julieta Ramírez Padilla y a Armando Ayala Robles, representantes de Baja California en el Senado de la República, demandar urgentemente a la SRE realizar las gestiones correspondientes ante la Comisión Internacional de Límites y Aguas de EU (IBWC, por sus siglas en inglés).





