Renuncia el fiscal de Chihuahua, César Jáuregui, tras muerte de agentes de la CIA
Mientras que el fiscal de Chihuahua presentó su renuncia por omisiones, la fiscal especial del caso apuntó a una posible colaboración extraoficial de los agentes de la CIA.
César Jáuregui presentó su renuncia como fiscal general de Chihuahua tras el escándalo desatado por el fallecimiento de dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) después del desmantelamiento de un narcolaboratorio el pasado 19 de abril.
Ese día, fallecieron en un accidente automovilístico los dos agentes de la CIA, así como el titular de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro Román Oseguera Cervantes y Manuel Genaro Méndez Montes, escolta del director de la AEI.

“Hubo omisiones tanto en la información como en la gestión institucional respecto de los puntos de contacto con dichas personas”, reconoció el hasta hoy fiscal de Chihuahua al presentar su renuncia irrevocable a la gobernadora panista María Eugenia Campos, quien este martes comparecerá ante el Senado de la República por la presencia de los agentes de inteligencia.
“Reconozco esta responsabilidad política en el ámbito del liderazgo institucional y la necesidad de corregirla”, expresó el exfuncionario, quien consideró que los hechos eclipsaron un golpe al crimen organizado.
La presencia no fue reportada a superiores
En paralelo, la investigación comenzada por la Unidad Especial a cargo de la fiscal Wendy Chávez Villanueva determinó que los agentes extranjeros habrían colaborado de forma extraoficial, únicamente con el conocimiento de Oseguera.
“No tenemos registro de que el director de la AEI hubiere solicitado autorización o informado a sus superiores de que personas extranjeras lo acompañarían en el convoy”, dijo Chávez Villanueva al atribuirle la responsabilidad al funcionario fallecido.
Según la reconstrucción cronológica, el 16 de abril, al convoy que salió de Chihuahua rumbo al poblado de El Pinal se integraron cuatro personas no identificadas, vestidas de civil, con el rostro cubiero, sin armas ni insignias distintivas de alguna corporación o agencia de seguridad.

La versión coincide con lo dado a conocer por el periodista Steve Fisher, de LA Times, quien aseguró que cuatro agentes de la CIA estuvieron implicados en la operación. Sin embargo, la fiscal especial negó que los elementos portaran uniformes de la AEI.
En todo momento, sostiene la investigación estatal, las únicas personas con las que los estadunidenses tuvieron contacto fueron el titular de la AEI y sus escoltas.
“Si bien estas personas viajaron con el director desde la ciudad de Chihuahua, no ingresaron a la reunión realizada en las instalaciones militares de Guachochi, no tuvieron contacto con los mandos militares ni participaron en ninguna reunión de planeación, coordinación ni ejecución del operativo”, asegura la investigación de Villanueva.

A manera de conclusión, se informó que “existen elementos que sugieren una posible colaboración de carácter extraoficial, cuya naturaleza deberá determinarse con mayor precisión en las siguientes etapas de la investigación”.
El fin de semana el Gabinete de Seguridad informó que uno de los agentes ingresó al país en calidad de visitante, mientras que el otro con pasaporte diplomático. Ninguno contaba con acreditación formal para operar en territorio mexicano.




