Ejército y Guardia Nacional se despliegan en Chilapa; colectivos acusan simulación
Se cumple una semana desde que "Los Ardillos" han desplazado a más de 2 mil personas de sus comunidades en Chilapa.
A una semana del comienzo de los ataques del grupo narcoparamilitar “Los Ardillos” en comunidades nahuas de Chilapa, Guerrero, cientos de elementos del Ejército y la Guardia Nacional han sido desplegados por la zona afectada.
La Secretaría de Gobernación informó que en los pueblos de Alcozazán y Coatzingo fueron atendidas las personas desplazadas con servicios médicos y alimentación, además de restablecer la electricidad para recuperar servicios de internet y telefonía.
De acuerdo con datos gubernamentales, en la Chilapa fueron desplegados 690 elementos del Ejército Mexicano, 400 elementos de la Guardia Nacional y 200 elementos de la Policía Estatal, en más de 150 vehículos. También llegó personal médico, ambulancias y cinco helicópteros sobrevuelan las comunidades.

Hasta el momento, permanecen desplazadas más de 800 familias de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán, además de mil 300 personas de Alcozazán, cuyas comunidades pertenecen al Concejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ). Durante los últimos días, los pueblos afectados han denunciado la destrucción de casas, sembradíos y la muerte de sus animales como consecuencia de los ataques de “Los Ardillos” con armas de alto calibre y drones con bombas.
Ayer, se instaló en Chilpancingo un Centro de Mando encabezado por la gobernadora Evelyn Salgado y la secretaria de Gobernación Rosa Icela Rodríguez.
“El objetivo, primero que nada, es pacificar mediante el diálogo. Si hay algún asunto criminal que tenga que investigarse se lleva a su propia vía, pero lo importante es atender a la población y que mediante el diálogo pueda establecerse una condición de paz”, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum en la conferencia matutina de hoy.
Por su parte, ayer el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, también hizo hincapié en la búsqueda del diálogo para establecer zonas de operación. Ante el cuestionamiento sobre dialogar con los grupos criminales “Los Ardillos” y “Los Tlacos” –quienes se disputan el control de la región– Harfuch respondió que “por supuesto que no hay ningún diálogo con ellos, sino con las policías comunitarias y representantes de las poblaciones”.

Colectivos acusan simulación
De acuerdo con el Cipog-EZ, desde 2014 la violencia criminal que acecha Guerrero ha dejado 81 personas muertas y 25 desaparecidas.
Durante un mitin frente a la Secretaría de Gobernación, organizaciones agrupadas en la Misión Civil de Observación Sexta, los Pueblos Unidos de la Región Cholulteca, la Comunidad Indígena Otomí residente en la Ciudad de México, entre otros, expresaron su solidaridad con las personas desplazadas de Guerrero y denunciaron que el despliegue de la Guardia Nacional y el Ejército en Chilapa no resuelve por sí mismo la situación de violencia de grupos criminales que padecen desde hace 15 años.
“Para nosotros sigue siendo una simulación porque eso no les da garantía a los compañeros desplazados de regresar a su territorio, de regresar a su casa, de recuperar sus pertenencias, porque sigue el crimen organizado dentro de esos territorios”, expresaron.
La situación en Guerrero respecto al control territorial entre “Los Ardillos” y “Los Tlacos” es un conflicto violento debido a que no solo se disputan rutas de trasiego, sino el control total de la vida económica, incluyendo la minería, ya que Guerrero es uno de los principales productores de oro en México.
“Necesitamos arrebatar esa tierra porque esa tierra no es del Estado, esa tierra no es de las transnacionales, esa tierra no es de la minería, esa tierra no es de la industria que contamina nuestra madre tierra. Esa tierra la ha ganado con sangre, con vidas, con tanta tortura nuestras hermanas y hermanas de Guerrero” expresó una integrante del Consejo Autónomo de Santiago Mexquititlán, durante el mitin.





