Nace en Apatzingán una organización en honor a Bernardo Bravo, líder limonero asesinado
La asociación civil busca honrar la memoria de Bernardo Bravo y dignificar a los trabajadores del campo en Apatzingán.
Esta semana, en el marco del cumpleaños de Bernardo Bravo Manríquez, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán (ACVA), se anunció la creación de una asociación civil en defensa de los derechos humanos.
Bernardo Bravo cumpliría 41 años de edad el domingo pasado, sin embargo, fue asesinado en octubre de 2025 tras denunciar el asedio de los grupos criminales y la extorsión contra los productores de limón en Apatzingán.
Amelí Navarro Lepe, magistrada presidenta del Tribunal Electoral de Michoacán y viuda del líder gremial, presentó la asociación civil “Bravo”.
“Hoy presento una convicción que surge desde la convicción y la memoria”, dijo Lepe en la presentación de Bravo A.C, con la que busca preservar el legado de su marido y promover la dignificación del trabajo en el campo.
Para la magistrada, es importante recordarle al país que “el campo merece respeto, justicia y condiciones verdaderamente dignas de trabajo. Son actividades dignas que sostienen a un país”, dijo en conferencia de prensa.
Las alertas de Bernardo Bravo por la extorsión en Apatzingán
Unos días antes de ser asesinado, Bernardo Bravo dirigió una manifestación en la que los limoneros tiraron sus cosechas sobre la carretera, en rechazo al bajo precio por el que se compraba el producto y en exigencia de seguridad, al ser un gremio golpeado por la extorsión de grupos delincuenciales.
“Si lo quieren regalado, pues ahí está”, dijeron los citricultores en la protesta, al dejar caer toneladas de fruta en la vía, entonces tasada en menos de 7 pesos por kilo.

Según la investigación de la Fiscalía de Michoacán, Bravo sufrió secuestros y amenazas por parte del grupo criminal Los Blancos de Troya, dirigido por César “N”, alias “El Botox”, capturado por las autoridades federales en enero de 2026.
En un contexto similar, Bravo Maríquez perdió a su padre, Bernardo Bravo Valencia, quien fue asesinado en 2013 por precisamente denunciar el cobro de piso a productores limoneros.





