Cortafuego: Lanzan campaña para equipar brigadas contra incendios forestales en Puebla
Las comunidades se organizan en la primera línea de defensa para proteger los bosques y asegurar el futuro de su territorio y del mundo.
Cuando un incendio amenaza la Sierra Norte de Puebla, las brigadas comunitarias son la primera línea de defensa frente a las llamas que se extienden descontroladas sobre los bosques. El fuego arrasa con todo a su paso: animales y plantas mueren, el suelo se calcina, los mantos acuíferos se cubren de cenizas.
Para evitar estas afectaciones, el principio básico es la prevención. Por ello, el Colectivo Regional en Defensa de los Bosques y el Territorio (CRDBT) –integrado por 21 personas defensoras de 19 ejidos y comunidades– ha lanzado la campaña ‘Cortafuego’, un llamado al apoyo colectivo para adquirir equipo básico y fortalecer las respuestas ante las temporadas de incendios.
En esta primera etapa, la meta es recaudar 200 mil pesos a través de la plataforma GoFundMe para dotar a las brigadas de equipo mínimo necesario: cascos, guantes, ropa adecuada, rastrillos forestales (McLeod), palas, batefuegos, mochilas de agua y radios de comunicación.
Aunque la temporada de incendios está terminando, el CRDBT se prepara para el próximo año. Después de la recaudación de fondos, vendrá un proceso de formación comunitaria en técnicas para el combate de incendios.

“El bosque es nuestro sustento, nuestra vida”
En los últimos años, las comunidades de la Sierra Norte de Puebla han registrado sequías más prolongadas y mayor incidencia de incendios forestales como consecuencia de la crisis climática.
Los siniestros son cada vez más frecuentes y devastadores, comenta en entrevista, Anallely León, defensora del territorio e integrante del CRDBT. “El bosque es nuestro sustento, es nuestra vida. Sabemos que sin el bosque no hay más”, asegura la defensora, originaria del ejido Sebastopol.
Anallely no apaga directamente los incendios, pero su trabajo como extensionista forestal y como integrante del Colectivo, forma parte de la red que cuida la vida. Las comunidades de la Sierra Norte de Puebla no se conciben como entes separados del bosque: la vida es resultado de la solidaridad extrema y de las redes entre distintos organismos.
Así pues, las brigadas comunitarias también las conformas niñas, niños y jóvenes que preparan alimentos para quienes apagan las llamas.
“El estar aquí, en defensa del bosque, nos ayuda a que preparemos un mejor futuro para los demás. Sabemos que poner nuestro granito de arena para sobrellevar todo esto de la crisis del cambio climático, puede contrarrestar un poco de eso”, comparte Analley.
Cuando la defensora dice «para los demás» no habla solamente de su hogar o su comunidad. Ni siquiera se refiere sólo a la Sierra Norte de Puebla. Anallely habla de conservar los bosques por un bien común planetario, porque sin ellos no hay agua, no hay aire, no hay vida.
Por eso, cuando la defensora se entera de que hay un nuevo incendio forestal, lo primero que siente es tristeza y preocupación. “Sabemos que es mucha pérdida de fauna y flora igual. Si de por sí sentimos un calor muy fuerte, después de un incendio va a ser peor. Además, es la indignación, porque sabemos que se quema muchísimo. La preocupación también, al ver un incendio, es que no vaya a haber pérdidas humanas”, plantea la integrante del CRDBT.
La tristeza es más profunda al saber que la mayoría de estos siniestros son provocados por actividades humanas: más del 90% de los incendios forestales en el país son causados por los humanos (cambio de uso de suelo, tala ilegal, fogatas, quema de basura, caza furtiva, entre otras).

Mirar al pasado para resguardar el futuro
En lo que va del año, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) ha registrado 5 mil incendios forestales en todo el país. Es la cifra más baja en la última década, y resulta esperanzadora tras el 2023 y 2024, dos años con récords históricos de calor e incendios.
Durante esos años, el fenómeno climático de El Niño –calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico central y oriental— azotó a México con una de las sequías más severas y prolongadas de la historia reciente. Para finales del 2025 y en lo que va del 2026, las condiciones climáticas transitaron hacia una fase más neutral, con frentes fríos y la llegada oportuna de lluvias y ciclones tropicales durante mayo y junio.
Después del 2024, el año más caliente en el mundo desde que se tienen registros, diversas comunidades en México se han estado preparando para evitar catástrofes. En la Sierra Norte de Puebla, además del combate de incendios, las brigadas realizan actividades preventivas y de reforestación durante todo el año para sostener la vida en los bosques.
Con la campaña ‘Cortafuego’, el CRDBT también busca reconocer y honrar a quienes arriesgan su vida entre las llamas y a quienes han muerto protegiendo los bosques.
Nadie protege estos ecosistemas con tanta fuerza como las comunidades forestales. Ellas son las guardianas de la tierra y la primera línea de resistencia contra la crisis climática.




