Autoridades de Celestún alertan sobre pesca ilegal de pulpo maya; piden intervención estatal y federal
La problemática se agrava porque grandes comercializadores siguen comprando el producto ilegal, lo que pone en riesgo a una especie endémica que cuenta con Indicación Geográfica Protegida (IGP).
En Celestún, Yucatán, la pesca ilegal de pulpo maya se ha convertido en un problema crítico para cientos de pescadores antes del inicio oficial de la temporada (1 de agosto).
Las autoridades locales reportaron al medio Causa Natura que entre 100 y 150 personas operan en la madrugada, de forma clandestina, para burlar la veda y entregar el producto a bodegas clandestinas de almacenamiento. Ante la gravedad de la situación, el Ayuntamiento de Celestún ha solicitado formalmente la intervención urgente de la Secretaría de Marina (Semar), la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) y el gobierno estatal para intensificar el monitoreo y los operativos de decomiso de cargamentos de pulpo maya pescado furtivamente.
La captura no sólo merma la economía de las familias que sí respetan los tiempos de veda, sino que provoca afectaciones negativas ambientales: en varias ocasiones, para obligar a los pulpos a salir de sus escondites, los operadores ilegales inyectan cloro en las cuevas. Este químico destruye refugios naturales en donde habitan pulpos, cangrejos, estrellas de mar y otros organismos del ecosistema marino.

Los trabajadores locales apuntan que la raíz del conflicto radica en que los grandes empresarios y comercializadores siguen comprando producto ilegal. Además, señalan que la necesidad económica obliga a algunos pescadores a operar en la ilegalidad, mientras que en la temporada legal los pescadores locales son desplazados por foráneos contratados por grandes permisionarios.
En mayo, dos hombres fueron vinculados a proceso por la posesión de 461 kilos de pulpo maya en periodo de veda. La Fiscalía General de la República (FGR) informó que los hombres fueron detenidos en la carretera Celestún-Mérida, a bordo de un vehículo tipo pick up en el que llevaban 28 bolsas de nylon negro con pulpo en el interior.
Pulpo maya: Indicación Geográfica Protegida
El pulpo maya (octopus maya) vive sólo en las aguas marinas de la plataforma continental de la península de Yucatán. En 2024, esta especie obtuvo la Indicación Geográfica Protegida (IGP). Esto significa que la captura y comercialización de este molusco pertenece exclusivamente a los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo, con el objetivo de proteger su identidad.
Se trata de la primera especie pesquera en su tipo con este blindaje legal en México. La declaratoria delimita la zona de pesca al litoral costero de los tres estados, en un polígono que va desde la orilla hasta una profundidad máxima de 15 metros. Además, el acuerdo obliga a los pescadores a mantener prácticas sostenibles para conservar el ecosistema.

A diferencia de una Denominación de Origen, la cual exige procesos e insumos estrictamente tradicionales, la IGP protege al producto porque su calidad depende de su región geográfica.
El decreto también estipula que la pesca del pulpo tiene que realizarse sólo durante el día, mediante el método tradicional de gareteo o sistema campechano: una técnica que consiste en dejar la embarcación a la deriva para que el viento y las corrientes arrastren líneas con carnada, pero sin anzuelos. Al prescindir de motores durante la faena, se reduce de manera significativa la huella de carbono. Se trata de un arte de pesca selectivo que evita la captura incidental, respeta a los ejemplares juveniles y protege a las hembras que cuidan sus huevos.




