Los mexicanos reportan mayor satisfacción con la vida, pero persisten brechas de bienestar
El promedio de satisfacción con la vida incrementó después de la pandemia de Covid-19, según una encuesta del Inegi.
La satisfacción con la vida entre los mexicanos se ubicó en un promedio de 8.62%, según los resultados de la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (Enbiare) 2025 del Inegi, un instrumento que mide cómo perciben su propia vida las personas de 18 años y más en el país.
Este nivel de satisfacción con la vida se situó por encima de la última encuesta del Inegi, correspondiente al año 2021 y aplicada después de la pandemia de covid-19.
El levantamiento se realizó del 7 de julio al 29 de agosto de 2025 en 37 mil 65 viviendas, con representatividad nacional y por entidad federativa.

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Los datos del Inegi dan cuenta de un sentimiento general de satisfacción, con un balance anímico positivo y un fuerte arraigo hacia el propósito en la vida.
Sin embargo, la encuesta también documenta brechas importantes, como un menor promedio de satisfacción entre personas hablantes de lenguas indígenas, personas que viven con discapacidad, personas con menor nivel educativo y personas con alto estrés financiero.
La satisfacción con la vida repunta
De acuerdo con el organismo, el bienestar subjetivo se mide a través de tres dimensiones: la satisfacción con la vida (en una escala de 0 a 10), el balance anímico (que contrasta emociones positivas y negativas del día anterior, en una escala de -10 a 10) y el sentido de vida o eudemonía, asociado con el propósito y el significado que las personas encuentran en su existencia.
El promedio nacional de satisfacción con la vida actual se ubicó en 8.62 puntos, por arriba del 8.45 registrado en 2021. Al desagregar por sexo, los hombres reportaron un promedio ligeramente mayor (8.70) que las mujeres (8.53). Por grupos de edad, la población de 30 a 44 años fue la que mostró el nivel más alto (8.72), mientras que las personas de 60 años y más presentaron el promedio más bajo (8.48).
Por entidad federativa, Coahuila de Zaragoza (8.85), Tamaulipas (8.79) y Durango (8.78) encabezan la lista de mayor satisfacción, mientras que Oaxaca (8.32), Tabasco (8.37) y Michoacán de Ocampo (8.48) se ubican en las últimas posiciones.

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En el balance anímico general de la población se situó en 5.29 puntos, un incremento frente al 5.07 de 2021. Este indicador resulta de contrastar estados de ánimo positivos —como sentirse alegre, en calma o con energía— y negativos —como tristeza, estrés o cansancio— experimentados el día previo a la entrevista.
Mientras que en la dimensión de eudemonía, la población otorgó en promedio 9.15 puntos a la frase “siento que tengo un propósito o una misión en la vida”, el valor más alto entre las frases evaluadas. Además, 66.4% de las viviendas del país reportó tener alguna mascota; el Inegi estimó 41.2 millones de perros, 19.2 millones de gatos y 16.9 millones de otras mascotas en los hogares mexicanos.
Los matices: permean las desigualdades y la ansiedad
Por otro lado, la satisfacción con la vida está condicionada a la pertenencia a ciertos grupos poblacionales, mientras que la encuesta apunta a los impactos en la salud mental de los mexicanos.
Las personas hablantes de alguna lengua indígena registraron un promedio de 7.99, frente a 8.47 de quienes no hablan lengua indígena; y el 14.6% de las personas indígenas se declaró poco o nada satisfecha con su vida, esa proporción fue de 8.4% entre la población no indígena.
La brecha es aún mayor entre las personas con discapacidad: su promedio de satisfacción fue de 8.01, frente a 8.64 de quienes no tienen discapacidad, y 18.3% de ellas reportó poca o nula satisfacción, contra 6.9% de la población sin discapacidad.
La escolaridad y la situación económica también marcan diferencias claras. Quienes cuentan con educación superior reportan un promedio de 8.70, por encima de 8.49 entre quienes solo tienen educación básica. Asimismo, las personas con dificultades para cubrir gastos habituales reportaron menor satisfacción con su vida.

Aunado a ello, la Enbiare 2025 estimó que 21.4% de la población de 18 años y más presenta indicios de ansiedad y 10.9% indicios de depresión, con una brecha de género notable: 25% de las mujeres frente a 17.4% de los hombres reportó indicios de ansiedad, y 13.3% de las mujeres frente a 8.2% de los hombres, indicios de depresión. Por edad, la prevalencia de indicios de depresión fue mayor entre la población de 60 años y más (12.5%).





