Ernesto Ruffo Appel, el primer gobernador de oposición en México, es detenido por presunto huachicol fiscal
Una empresa fundada por el Ruffo Appel apareció en la trama de huachicol fiscal, la cual impacta también a los sobrinos políticos del extitular de SEMAR.
La Fiscalía General de la República (FGR) anunció esta tarde la detención del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel por el caso de huachicol fiscal. Ruffo Appel reconocido como el primer gobernador surgido en la oposición política durante el mandato hegemónico del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a lo largo del Siglo XX.
“Como resultado de una investigación de alta complejidad relacionada con grandes operaciones de contrabando de combustible, realizadas por una empresa fundada por un exgobernador de Baja California, la FGR solicitó y obtuvo una orden de aprehensión por la posible comisión de los delitos de delincuencia organizada y contrabando”, explicó la instancia acompañando la fotografía del político panista de 74 años.
La detención de Ruffo Appel ocurre en paralelo al escándalo de audios que sitúan a la gobernadora morenista, Marina del Pilar, en reuniones con supuestos intermediarios del gobierno de Estados Unidos para colaborar como informante en una investigación por narcotráfico contra políticos de su partido en México.
Ruffo Appel, senador de la República en el sexenio de Enrique Peña Nieto y diputado federal durante la primera mitad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, fue detenido en Ensenada, la ciudad de la que fue alcalde entre 1986 y 1989.

De acuerdo con Aristegui Noticias, una empresa vinculada al exgobernador de Baja California, fueron parte del esquema de huachicol fiscal (la evasión de impuestos al contrabandear combustible disfrazado como otro producto) operado por agentes aduanales y elementos de la Marina.
La trama de corrupción ha salpicado, desde el año pasado, a los hermanos Roberto y Fernando Farías Laguna, sobrinos políticos del extitular de la Marina, el Almirante Rafael Ojeda Durán.
Ingemar S.A es la compañía en la que Ruffo Appel figura como accionista y el año pasado las autoridades federales aseguraron en un predio de la compañía 15.5 millones de litros de combustible, presuntamente robado.
“Solo nos hacemos responsables del volumen que pasó bajo nuestro permiso de importación; todo está debidamente documentado. No tenemos relación con este caso de huachicol”, se deslindó Ruffo tras el decomiso en entrevista con Radio Fórmula.





