Niñas y niños amputados de Gaza recuperan su infancia en el agua
La natación se ha convertido en un espacio de sanación para los niños huérfanos y amputados de la Franja de Gaza.
Ahmed, un niño amputado originario de Gaza, está aprendiendo a nadar desde hace unos días. Ha encontrado un refugio en el agua gracias a la organización HEAL Palestine y la escuela de natación dirigida por Amjed Tantesh, que desde finales de julio sostienen un proyecto enfocado en niñas y niños huérfanos y con amputaciones derivadas del genocidio perpetrado por el gobierno de Israel.
Esta iniciativa busca que la natación sea una herramienta de rehabilitación física, apoyo emocional y un símbolo de esperanza para el pueblo palestino. “La sanación no se limita al tratamiento médico, las prótesis o la ayuda de emergencia. Los niños también necesitan actividades seguras, apoyo emocional, desarrollo físico y oportunidades para redescubrir la alegría”, plantea Heal Palestine.
El programa comenzó con 36 niños de Gaza central en su primera sesión. Ahora, el grupo lo conforman 90 niñas y niños afectados por lesiones, pérdidas, desplazamientos y traumas.

“Nadar me ha cambiado la vida. Durante algunas horas me siento ligero y además salgo de la tienda de campaña, huyo del calor y de las moscas y hablo con gente”, le cuenta Ahmed al Masri a El País.
Tiene 14 años y perdió su pierna derecha en julio del año pasado. Narra que lo operaron varias veces y que pasó cinco meses en silla de ruedas. Ahora puede sostenerse en una pierna, pero le ha costado aceptar la amputación.
En el agua, la niñez afectada puede desarrollar fuerza, equilibrio, coordinación y confianza, al mismo tiempo que participa en una actividad lúdica. Además, es un entorno de apoyo grupal y de convivencia, en donde las niñas y niños viven momentos lo más parecidos posible a una infancia sin guerra. “Para los niños con amputaciones, la natación ofrece una libertad de movimiento difícil de experimentar en tierra firme”, señala Heal Palestine.
Por su parte, la academia de Amjed Tantesh imparte lecciones de natación para los niños de Gaza en las costas de la Franja, a casi tres años del inicio de las hostilidades. Con 26 campamentos de natación, montados con piscinas improvisadas y toldos de las Naciones Unidas, la iniciativa prevé favorecer a cientos de niñas y niños.
Un patrón de ataque sistemático contra la niñez palestina
En junio pasado, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado determinó que el gobierno israelí ha matado deliberadamente a niñas y niños palestinos: más de 20 mil fueron asesinados y más de 44 mil resultaron heridos entre el 7 de octubre de 2023 y el 31 de marzo de 2026. Esto significa que la población infantil asesinada representa un 30% de todas las personas fallecidas en el territorio palestino ocupado.
La Comisión describe que las fuerzas de seguridad israelíes operan bajo un patrón de ataque sistemático: obstruyen de manera intencional la asistencia médica, lo que hace que los niños mueran desangrados; destruyen la infraestructura vital para las infancias, como escuelas y hospitales; privan a los niños de alimentos y les provocan desnutrición. Como consecuencia, la ONU reporta un trauma psicológico severo en la niñez palestina.
El asedio continúa: según la Unicef, 300 niños han muerto en Gaza durante los 300 días transcurridos desde que se anunció un alto el fuego en octubre de 2025, lo que equivale a un promedio de un niño muerto cada día





