Embarazo infantil en México: 22 niñas se convirtieron en madres cada día durante 2025
Ante esta crisis de violencia sexual y derechos humanos, el Sipinna lanzó la estrategia "Niñas sí, madres no" para investigar a los agresores, garantizar atención integral y evitar que las niñas abandonen sus estudios.
El año pasado, 7 mil 887 niñas de entre 10 y 14 años fueron madres en México. Esto significa que, cada día, 22 niñas tuvieron que interrumpir su infancia para asumir una fecundidad forzada, tal como lo nombra la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA).
No se trata de un hecho demográfico, enfatiza la ENAPEA, sino de una violación a los derechos humanos y una emergencia de salud pública.
Los datos, que fueron compartidos por el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna), revelan que el embarazo infantil ya no es sólo un problema rural –como se ha asociado comúnmente–, pues en 2024 por ejemplo, el 53.8% de las niñas embarazadas vivía en ciudades.
Y aunque entre 2018 y 2025 disminuyeron 24.9% los nacimientos de bebés cuyas madres eran niñas, la cifra actual sigue siendo una emergencia, reconoce la propia Sipinna. Por ello, este organismo lanzó la estrategia “Niñas sí, madres no: Por una vida libre de violencia y un futuro pleno”.
No se trata de una campaña, aclara la Sipinna, es más bien una estrategia “con un objetivo claro: ponerle un alto al embarazo infantil –de menores de 15 años– en México, una situación donde no existe, ni puede existir, consentimiento posible. Nombrémoslo como lo que es: violación sexual. Una de las violencias estructurales más destructivas que existen”, señala la institución.

Acciones para erradicar el embarazo infantil en México
Con la nueva estrategia, la Sipinna busca movilizar a los sectores que intervienen en la vida de las niñas, desde el sector salud en hospitales y el educativo en las aulas, hasta el núcleo familiar y el sistema de justicia (fiscalías y poderes judiciales), junto a la sociedad comprometida con los derechos de las infancias.
El primer paso planteado es el reconocimiento de que el embarazo en menores de 14 años es un delito cometido por agresores. “La maternidad nunca puede invisibilizar el delito que la precedió, ni desplazar la obligación del Estado de investigar, sancionar a los agresores y reparar integralmente el daño”, plantean el Sistema Nacional y los 32 Sistemas Estatales del Sipinna.
Esta articulación institucional asumirá la Ruta NAME como una obligación en cada municipio del país, lo que significa que las instituciones del Estado (como el DIF y fiscalías) deben atender de inmediato a menores de 15 años, embarazadas o madres, y garantizarles educación y atención médica. Además, las instancias correspondientes tienen el deber de investigar sobre la violencia sexual que dio origen al embarazo y proteger de forma integral el proyecto de vida de las niñas.
Otra apuesta de la estrategia “Niñas Sí, Madres No” es la erradicación de raíz del embarazo infantil. Para lograrlo, el Sipinna contempla la coordinación con clínicas y planteles educativos con el fin de identificar casos de embarazo infantil de forma oportuna, y así ofrecer acompañamiento legal y restitución integral de los derechos de las niñas. El objetivo central es que ninguna niña tenga que abandonar su educación y pueda continuar construyendo sus proyectos.
Por último, la institución busca crear entornos seguros en los planteles escolares y en las comunidades a través de las Jornadas de Paz y la iniciativa “En cada rincón donde jugamos, sembramos paz”.
“Lo decimos fuerte y claro para que se escuche en todo el país: En México no existen niñas madres. Existen niñas víctimas de violencia sexual cuyos derechos no fueron protegidos oportunamente”, concluye el Sipinna.





