Guerrero: hijo de campesino secuestrado El Balcón implora que lo liberen
Seis campesinos del Guerrero fueron liberados con vida tras 22 días secuestrados. Sin embargo, la comunidad y la familia de Domingo Atanacio Quirino exigen la intervención de las autoridades para rescatar al último campesino y trabajador forestal que permanece desaparecido.
En las últimas horas se ha difundido un video en donde el hijo del campesino Domingo Atanacio Quirino implora por la liberación de su padre: el único de los ocho agricultores y defensores del bosque del ejido El Balcón, en Guerrero, que no ha sido liberado tras un secuestro grupal el pasado 24 de septiembre.
“Mi papá es el único que falta. Les pido de favor que lo suelten. Es un campesino, es el único que falta. Donde quiera que se encuentre dígannos, por favor (…) Dicen que está enfermo, tráiganmelo por favor con vida”, imploró desde un perfil de Facebook el niño.
El hijo de Domingo describió a su padre como un hombre dedicado al campo y al que no le gustan los pleitos. En la descripción del video, el niño pidió a los usuarios de las redes sociales que compartieran su mensaje porque quiere que su padre sea liberado, así como lo hicieron con los demás.
Un secuestro en El Balcón
Esta situación se remonta al 24 de septiembre, cuando un grupo armado interceptó a pobladores del ejido El Balcón, ubicado en el municipio de Ajuchitlán del Progreso, al noroeste de Guerrero, mientras realizaban labores del campo, ganado y pesca.
En la agresión inicial, los hombres armados liberaron a dos mujeres y a un niño, pero retuvieron en la montaña a ocho pobladores. Días después, el 1 de octubre, un adolescente de 12 años llamado Jordi Alberto, fue liberado tras la presión de las comunidades de la zona. Los habitantes responsabilizan al grupo criminal La Nueva Familia Michoacana.

Tras 22 días de secuestro, la noche del 15 de octubre de 2026 seis de los campesinos retenidos fueron devueltos con vida, pero presentaban llagas, muestras de violencia y un estado severo de deshidratación.
“Es importante señalar que nuestros compañeros fueron liberados, no rescatados. Aunque esta liberación representa un avance, aún nos falta un compañero para regresar a casa. Por ello exigimos a las autoridades correspondientes que continúen las acciones necesarias para lograr su pronta localización y liberación”, expresaron los habitantes del ejido El Balcón a través de un comunicado.
Ahora, la exigencia de las familias y la población permanece concentrada en localizar y rescatar a Domingo Atanacio, sobre quien existen preocupaciones por su delicado estado de salud y por reportes que indican que sufrió graves agresiones físicas durante el secuestro.
La disputa por los bosques
Dos semanas después del secuestro, circuló en redes sociales un video de interrogatorio donde cinco de los campesinos secuestrados aparecieron maniatados y con la cara cubierta. Ahí dijeron pertenecer a Los Granados, un grupo criminal rival de la nueva Familia Michoacana.
El ejido El Balcón rechazó la veracidad de dicho video y denunció que las declaraciones de sus compañeros presentaban inconsistencias, además de que vestían ropa de camuflaje que no era suya.
“Quienes conocemos a nuestros compañeros sabemos a qué se han dedicado toda su vida. Son personas de bien, trabajadoras y comprometidas con sus comunidades. Se dedican al manejo forestal comunitario, a la destilación de mezcal y a la agricultura. Muchos de ellos, además, participan directamente en proyectos de conservación, protección y manejo sustentable de los recursos naturales”, aseguró el ejido.

Organizaciones de derechos humanos señalan que tras el declive del cultivo de amapola, los grupos delictivos han volcado sus intereses hacia la tala ilegal de madera y el apoderamiento de bosques en la Costa Grande y Sierra de Guerrero.
“Es un nuevo caso que ejemplifica el grado de influencia que han alcanzado los grupos de crimen organizado en varias regiones del país, particularmente en Guerrero, donde ya llevan varios años sometiendo a la población civil a un estado de miedo y de terror”, dijo a El Sur Humberto Guerrero, coordinador de Derechos Humanos en Fundar, Centro de Análisis e Investigación.
Agregó que es consecuencia del cansancio acumulado tras años de violencia que estas agresiones tan graves dejan de causar impacto público.





