Almadía ratifica el premio al autor David Silva Rojas, su obra no fue escrita con IA
Tras un proceso de revisión de materiales y consultas con expertos, la editorial Almadía sostiene que la obra de David Silva Rojas no tuvo intervención de la IA.
La Editorial Almadía ratificó el I Premio de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat al autor peruano David Silva Rojas por Donde el agua trabaja, después de una revisión a los materiales de la obra, señalada de haber sido creada con Inteligencia Artificial.
En un comunicado difundido este viernes, Almadía detalló que se revisó el material aportado por Silva Rojas y basó su decisión a partir de la información examinada, su relación con la obra y conversaciones sostenidas con tecnólogos, abogados y peritos lingüísticos.
El mes pasado, un artículo de los periodistas Jordi Pérez Colomé, Elizabeth Duval y Kiko Llaneras en el diario El País afirmó que Donde el agua trabaja “contiene un 99% de texto generado por una IA, según Pangram, uno de los detectores mejor valorados de texto producido por máquinas”.

La publicación del artículo llevó a Almadía a suspender la gira de presentación del libro y ordenar una revisión de los materiales. Una semana después, Silva Rojas defendió la autoría humana de la novela y aportó manuscritos originales.
“Creemos que los resultados de una herramienta de detección no bastan por sí solos para dar por demostrado cómo se escribió una obra. Cuando está en juego la reputación de alguien, es necesario escuchar a las personas involucradas, dar tiempo para sus respuestas y examinar el conjunto de la información disponible”, sostiene la editorial, que respaldó también la decisión del jurado compuesto por Cristina Rivera Garza, Mónica Ojeda y Selva Almada.
El poder de las tecnológicas del norte global
En medio de la controversia, los autores de El País detallaron su metodología y los resultados de detección de IA. “Pangram no marcó ninguno de los 56 libros de 2019 y 2020; ni los recientes de célebres como Javier Cercas, Isabel Allende o María Dueñas. Y detectó 29 textos que escribimos con IA”, indicó el periodista de datos Kiko Llaneras, quien dijo que la herramienta tampoco era infalible.
En el mismo diario, una veintena de escritores publicaron una carta en defensa de Almadía, editorial mexicana con dos décadas de existencia.
“Seleccionar los manuscritos a publicar (optando muchas veces por primeras novelas, con el riesgo que conlleva), editar y corregir los textos para lograr su mejor versión, o diseñar las portadas hasta encontrar la imagen que mejor los ilustre es un proceso que exige varias tareas que en Almadía siempre se han realizado con minuciosidad y cuidado artesanal: es decir, como lo hacemos los humanos”, suscribieron autores.
En su comunicado, Almadía consideró una disculpa por parte del diario El País como “un gesto de respeto y consideración” y destacó su preocupación por la autoridad de una herramienta para condicionar la escritura.
Dejó además una reflexión final: “Desde nuestra vinculación con la literatura latinoamericana, también nos preguntamos qué implicaciones tiene conceder a empresas del norte global la autoridad para validar nuestras formas de escribir”.





