Caso Aline: denuncian a policías de Torreón por tortura y violación
Gabriela Gómez denuncia que su hija Aline fue torturada por policías de Torreón. Más de 100 días después de la denuncia, el caso no avanza.
La denuncia se hizo pública hace más de 100 días. Fue el 31 de mayo, a las 6 de la mañana, cuando Gabriela Gómez localizó a su hija Aline, de 24 años, en el Centro de Reinserción Social de Torreón, Coahuila. Había pasado horas buscándola en hospitales, hospitales y otros lugares. Lo que sabía Gómez es que su hija había entrado a un bar una noche antes y pidió un Uber para regresar a casa pero un policía municipal la detuvo antes de que pudiera retirarse.
“Justicia solamente, no quiero venganza”, declaró Gabriela hace unos meses cuando denunció que su hija, Aline, además de ser detenida arbitrariamente por policías de Torreón, sufrió tortura física y sexual. “No quiero politizar, quiero justicia porque yo sé que logrando justicia para mi hija, muchas jovencitas van a denunciar, no se quedarán calladas. La vergüenza y el miedo tienen que cambiar de bando; ellas no tienen la culpa”.
Pero el expediente permanece estancado. La madre ha protestado en cada lugar donde puede. A las puertas de la fiscalía de la región Laguna, por ejemplo. O frente a las oficinas de Seguridad Pública municipal, para exigir que los agentes señalados sean separados de su el cargo.
“Si existen peritajes y testimonios, ¿por qué la investigación no avanza?”, cuestiona, en declaraciones recogidas por El Universal. Considera que existe dilación procesal. También ha solicitado que se aplique a Aline el Protocolo de Estambul para documentar la presunta tortura, pero no ha recibido respuesta.
Según su testimonio, son tres los policías municipales de Torreón señalados por torturar a su hija Aline: dos hombres y una mujer. Asegura que entregó a Asuntos Internos documentación de la investigación ministerial, incluidos dictámenes médicos y periciales, además de testimonios. Pese a ello, los procedimientos administrativos tampoco han concluido.
Una detención arbitraria
Los policías detuvieron a Aline cerca de la 1:50 de la madrugada, en la zona de la avenida Morelos y calzada Colón, en el Centro Histórico de Torreón. A la familia se le dijo, en un principio, que la detención respondía a presuntas amenazas contra agentes de Seguridad Pública.
La madre añade que, además de la detención arbitraria, su hija estuvo incomunicada toda una noche. Después de su arresto, fue conducida a las instalaciones de la Policía Municipal. Según Gabriela, existe un dictamen firmado por un médico legista a las 2:45 de la madrugada que, dice, contiene datos falsos.

La búsqueda duró horas. A las seis de la mañana, Aline encontró a Aline en el Cereso de Torreón, una prisión reservada para delitos graves, aunque el cargo inicial era por amenazas. Según su relatoría, cuando la encontró con marcas de golpes y otras lesiones que la fiscalía documentó a detalle.
“Ella no podía ver y no veía con qué la golpeaban su cuerpo”, relató. “Dos elementos, un hombre y una mujer; la mujer es la que la golpea y el hombre es el que comete el delito de violación sexual”.
Los informes médicos, sicológicos y periciales, según la madre, confirmaron lesiones de tipo físico, sexual y sicológico. El expediente que se abrió a partir de la denuncia fue por dos rutas: por violación equiparada y tortura.
Tras los hechos, Aline fue hospitalizada en el Hospital General de Torreón, donde también quedó constancia de las lesiones y los signos de agresión sexual: signos que el médico legista de la corporación no había reportado. Contra ese médico, aseguró Gabriela, ya hay una denuncia.
¿Siguen activos los policías?
La investigación, relata Gabriela, se detuvo cuando la agente del Ministerio Público a cargo se incapacitó. Desde entonces ha recibido versiones distintas sobre por qué el caso no avanza. Tras bloquear el periférico en protesta, le dijeron que el expediente ya estaba en manos de un juez. Ella lo niega.
Tras esa movilización, los agentes fueron citados a declarar. Se acogieron a su derecho a guardar silencio y Gabriela desconoce la condición legal de los agresores uniformados. No sabe si la mujer y los dos hombres que participaron en la detención arbitraria, tortura y violación de su hija continúan laborando en la corporación, han sido suspendidos o se encuentran gajo resguardo.
Según la columna, Gabriela ya se entrevistó con el gobernador Manolo Jiménez, el lunes anterior, para exponerle el caso. Aline inició terapia psiquiátrica y psicológica tras lo ocurrido.





