Artemis II despega hoy: primer viaje a la Luna desde 1972
Artemis II despega este miércoles con la primera mujer, el primer astronauta afrodescendiente y el primer canadiense en una misión lunar.
El primer viaje tripulado a las cercanías de la Luna desde que concluyeron las misiones Apolo en 1972 está a punto de comenzar.
Pero además de la hazaña espacial hay otra razón para celebrar la misión Artemis II de la NASA: hasta ahora, de los 24 seres humanos que han visto la cara oculta de la Luna con sus propios ojos, todos eran hombres, estadounidenses y blancos. Con Artemis 2, por primera vez una mujer, un astronauta afrodescendiente y un ciudadano no estadounidense participan en una misión con destino al satélite.
El lanzamiento desde Florida está previsto para la tarde de este miércoles, aunque podría aplazarse por condiciones técnicas o meteorológicas. La tripulación, integrada por cuatro astronautas, orbitará el satélite en un viaje de diez días que marca el retorno de la humanidad a las proximidades de la Luna después de más de cinco décadas.

De Florida a la Luna
La NASA tiene todo listo para que este miércoles 1 de abril, en una ventana que se abre por la tarde desde la costa de Florida, despegue la misión Artemis II.
El cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), el más potente jamás construido, impulsará la nave Orion con cuatro astronautas a bordo. Su comandante es Reid Wiseman; el piloto, Victor Glover; y los especialistas de misión son Christina Koch y Jeremy Hansen, este último de la Agencia Espacial Canadiense.
“El vehículo está listo, el sistema está listo, la tripulación está lista”, aseguró Amit Kshatriya, administrador asociado de la NASA, en una comparecencia previa. Las condiciones meteorológicas, no obstante, añaden un factor de incertidumbre. “Tendremos que vigilar esos cúmulos de nubes inquietas y posiblemente algunos chubascos y ráfagas de viento”, explicó Mark Burger, responsable meteorológico del lanzamiento, quien confió hace unos días en que “deberíamos poder encontrar un espacio de cielo despejado para lanzar Artemis”.
Además de celebrar la diversidad de la tripulación del Artemis II, hay que destacar que de los astronautas que participaron en las misiones del programa Apolo, entre 1968 y 1972, sólo cinco siguen con vida y todos son mayores de 90 años en la actualidad.

Artemis II, sin embargo, no aterrizará en la superficie lunar. Su objetivo es rodear la Luna a una altitud de más de 7.400 kilómetros, siguiendo una trayectoria de retorno libre que funciona como un búmerang: la propia gravedad de la Tierra y la Luna guían la nave de regreso sin necesidad de realizar maniobras de frenado para entrar en órbita. Este perfil de vuelo, más seguro, servirá para probar en el espacio profundo todos los sistemas de la nave Orion, que en futuras misiones deberá acoplarse a un módulo de descenso para que los astronautas vuelvan a pisar la superficie lunar.
30 minutos de silencio
Si el despegue se produce este miércoles, la tripulación batirá un récord de distancia para un vuelo tripulado, superando la marca establecida por la Apolo 13. Durante el viaje, de aproximadamente diez días, los astronautas se adentrarán en la cara oculta de la Luna, donde perderán la comunicación con la Tierra durante al menos media hora, un silencio de radio que afecta a todas las misiones que transitan ese hemisferio.
El camino hasta este momento ha enfrentado diversos contratiempos. La misión estaba inicialmente prevista para febrero, pero un fallo detectado en la etapa superior del cohete durante un ensayo general obligó a regresar el vehículo a su hangar para realizar análisis y reparaciones. El programa Artemis, además, se desarrolla bajo la presión del presidente Donald Trump, que ha impulsado un ritmo acelerado con la meta de ver una nueva huella humana en la Luna antes de 2029.
El ambicioso plan de la NASA, sin embargo, enfrenta escepticismo entre los expertos. El regreso al satélite depende en parte de los avances tecnológicos del sector privado, ya que los astronautas necesitarán un módulo de alunizaje que aún está en desarrollo por empresas propiedad de los multimillonarios Elon Musk y Jeff Bezos. La misión Artemis 3, que buscará pisar la superficie lunar, está prevista para 2028.
Más allá de los desafíos técnicos, la agencia espacial confía en el impacto simbólico de este viaje. “Garantizo que, después de este vuelo alrededor de la Luna, habrá más niños que se disfracen de astronautas en Halloween”, afirmó Jared Isaacman, recién nombrado jefe de la NASA. “Y eso inspirará a la próxima generación a llevarnos aún más lejos”.




